Trastorno Bipolar

¿Qué es el trastorno bipolar?

El trastorno bipolar es una grave enfermedad del cerebro. También se llama enfermedad maníaco-depresiva. Los que sufren del trastorno bipolar experimentan cambios de ánimo inusuales. A veces se sienten muy felices y “animados” y mucho más activos que de costumbre. Esto se llama manía. Y a veces los que sufren del trastorno bipolar se sienten muy tristes y “deprimidos” y son mucho menos activos. Esto se llama depresión. El trastorno bipolar también puede provocar cambios en la energía y el comportamiento.
El trastorno bipolar no es lo mismo que los altibajos que experimentan todas las personas. Los síntomas bipolares son más potentes. Pueden dañar las relaciones entre personas y hacer que sea más difícil ir a la escuela o conservar un empleo. También pueden ser peligrosos. Algunos personas que sufren del trastorno bipolar intentan hacerse daño o suicidarse.
Los que sufren del trastorno bipolar pueden obtener tratamiento. Con ayuda pueden mejorar y llevar vidas exitosas.

¿Quién puede desarrollar el trastorno bipolar?

Cualquier persona puede desarrollar el trastorno bipolar. A menudo comienza en las últimas etapas de la adolescencia o al principio de la adultez. Pero también niños y adultos pueden sufrir del trastorno bipolar. Generalmente la enfermedad dura toda la vida.

¿Cuáles son los síntomas del trastorno bipolar?

Los cambios de estado de ánimo bipolares se llaman “episodios anímicos”. Las personas pueden tener episodios maníacos, depresivos, o “mixtos”. Un episodio mixto incluye síntomas tanto maníacos como depresivos. Estos episodios anímicos provocan síntomas que duran una semana o dos y a veces más. Durante un episodio, los síntomas se presentan todos los días durante la mayor parte del día.
Los episodios anímicos son intensos. Las emociones son fuertes y ocurren junto con cambios extremos en los niveles de comportamiento y energía.

Los que sufren un episodio maníaco pueden:
    •    Sentirse muy “alegres” o “animados”
    •    Sentirse muy “nerviosos” o “alterados/ansiosos”
    •    Hablar muy rápido de muchas cosas distintas
    •    Estar inquietos, irritados, o “sensibles”
    •    Tener problemas para relajarse o dormir
    •    Creerse capaz de hacer muchas cosas a la vez y estar más activos de lo común
    •    Hacer cosas arriesgadas, como gastar mucho dinero o tener sexo sin cuidado alguno

Los que sufren un episodio depresivo pueden:
    •    Sentirse muy “deprimidos” o tristes
    •    Sentirse preocupados y vacíos
    •    Tener problemas para concentrarse
    •    Olvidarse mucho las cosas
    •    Perder el interés en actividades divertidas y volverse menos activos
    •    Sentirse cansados o sin energía
    •    Tener dificultad para dormir
    •    Pensar en la muerte o el suicidio

¿Qué causa el trastorno bipolar?

Varios factores pueden contribuir al trastorno bipolar, entre ellos:
    •    Los genes, porque la enfermedad es hereditaria
    •    La anormalidad en la estructura y función del cerebro
Las causas del trastorno bipolar no siempre son claras. Los científicos están tratando de obtener más información sobre el trastorno a través de estudios. Estas investigaciones quizás puedan ayudar a los médicos a predecir si una persona sufrirá del trastorno bipolar. Algún día, quizás también puedan ayudar a los médicos a prevenir la enfermedad en algunas personas.

¿Puede el trastorno bipolar coexistir con otros problemas?

Sí. A veces los que sufren episodios anímicos muy intensos pueden tener síntomas psicóticos. Estos intensos síntomas pueden provocar alucinaciones (ver u oír cosas que no son reales). Los que sufren manía y síntomas psicóticos pueden creer que son ricos y famosos o que tienen poderes especiales. Las personas con depresión y síntomas psicóticos pueden creer que han cometido un crimen o que sus vidas están destruidas.
A veces los episodios anímicos vienen acompañados de problemas de comportamiento. Una persona puede beber demasiado o consumir drogas. Algunos corren muchos riesgos como, por ejemplo, gastan demasiado dinero o tienen sexo sin cuidado alguno. Estos problemas pueden dañar vidas y perjudicar relaciones. Algunas personas que sufren del trastorno bipolar tienen problemas para conservar su empleo o desempeñarse bien en la escuela.

¿Es fácil diagnosticar el trastorno bipolar?

No. Algunas personas sufren del trastorno bipolar durante años antes de que alguien lo sepa. Esto se debe a que los síntomas bipolares pueden parecerse a varios problemas diferentes. Los familiares y amigos pueden no darse cuenta de que los síntomas de una persona son parte de un problema mayor. Un médico puede creer que la persona tiene una enfermedad distinta como, por ejemplo, esquizofrenia o depresión.
Además, los que sufren del trastorno bipolar a menudo tienen otros problemas de salud. Esto puede hacer que a los médicos les sea difícil diagnosticar el trastorno bipolar. Ejemplos de estos otros problemas incluyen el abuso de sustancias, los trastornos de ansiedad, la enfermedad de la tiroides, las enfermedades cardíacas, y la obesidad.

¿Cómo se trata el trastorno bipolar?

Por ahora, el trastorno bipolar no tiene cura. Pero un tratamiento puede ayudar a controlar los síntomas. La mayoría de las personas pueden obtener ayuda para controlar los cambios de estado de ánimo y problemas de comportamiento. Un tratamiento funciona mejor cuando es continuo y no es interrumpido de vez en cuando.
    1.    Medicamentos. Distintos tipos de medicamentos pueden dar buen resultado. Las personas responden a los medicamentos de distintas maneras, así que el tipo de medicamento seleccionado depende del paciente. A veces una persona debe probar distintos medicamentos para descubrir cuáles dan mejor resultado.

Los medicamentos pueden provocar efectos secundarios. Los pacientes siempre deben comunicarle al médico estos problemas. Además, los pacientes no deben dejar de tomar un medicamento sin consultar al médico. Suspender los medicamentos de repente puede ser peligroso y puede empeorar los síntomas bipolares.
    2.    Terapia. Distintas clases de psicoterapia o terapia “de diálogo” pueden ayudar a las personas que sufren del trastorno bipolar. La terapia las puede ayudar a cambiar su conducta y manejar sus vidas. También puede ayudar a los pacientes a llevarse mejor con familiares y amigos. A veces la terapia incluye a los familiares y amigos.
    3.    Otros tratamientos. Algunas personas no mejoran con medicamentos y terapia. Estas personas pueden tratar la “terapia electroconvulsiva” o TEC. A veces se la llama terapia de “choque”. La TEC da un “choque” rápido que a veces puede corregir problemas en el cerebro.

A veces las personas toman suplementos naturales y a base de hierbas como, por ejemplo, Hierba de San Juan o ácidos grasosos con omega-3. Consulte a su médico antes de tomar cualquier suplemento. Los científicos no están seguros sobre cómo estos productos afectan a los que sufren del trastorno bipolar.

Puede que algunas personas también necesiten medicamentos para dormir durante el tratamiento.

Fuente: http://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/trastorno-bipolar-facil-de-leer/index.shtml

Toda la información contenida es ofrecida para fines educativos y no pretende sustituir la asistencia de profesionales del ramo de la Salud Mental.

El cerebro, como cualquier otro órgano del cuerpo humano, puede enfermar. Lo importante es saber que, así como existen tratamientos que ayudan a controlar la diabetes o la hipertensión, existen también tratamientos muy exitosos para controlar los desbalances bioquímicos del cerebro que están presentes en las enfermedades mentales. Lo importante es acercarse y apegarse a un tratamiento adecuado. Si piensas que tú o alguien de tu familia pudiera tener síntomas de alguna de estas enfermedades, no dudes en consultar a un especialista, esto le puede cambiar la vida.

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MANUAL BÁSICO DEL TRASTORNO BIPOLAR

Esquizofrenia

¿Qué es la esquizofrenia?

La esquizofrenia es un trastorno cerebral serio que afecta a aproximadamente 2.2 millones de adultos en Estados Unidos, el equivalente a casi el 1.1 por ciento de la población mayor de 18 años. Por lo general, las primeras señales de la esquizofrenia surgen en la adolescencia o entre los 20 y 30 años de edad.
La esquizofrenia afecta la capacidad de la persona de pensar claramente, controlar sus emociones, tomar decisiones o relacionarse con los demás. La mayoría de las personas que sufren de esquizofrenia tienen síntomas de la enfermedad durante toda su vida, ya sea crónicamente o por episodios. A estas personas se les estigmatiza porque la familia, los amigos y la gente en general no entienden esta enfermedad. La esquizofrenia no es el resultado de una «mala crianza» ni de una debilidad de la persona. Las personas con esquizofrenia no tienen «doble personalidad,» y la mayoría de ellas no son peligrosas ni atacan a los demás cuando reciben el tratamiento adecuado.


¿Cuáles son los síntomas de la esquizofrenia?

No hay un solo síntoma que identifique específicamente a la esquizofrenia, ya que todos sus síntomas también se presentan en otras enfermedades mentales.
Por ejemplo, los síntomas psicóticos pueden producirse por consumir drogas o pueden aparecer durante el episodio maníaco del trastorno bipolar. Sin embargo, cuando un doctor observa los síntomas de la esquizofrenia y sigue cuidadosamente el curso de la enfermedad durante seis meses, casi siempre puede diagnosticarla correctamente. Por lo general, los síntomas de la esquizofrenia se dividen en tres categorías: síntomas positivos, síntomas desorganizados y síntomas negativos.
• Los síntomas positivoso «psicóticos» incluyen delirios y alucinaciones que ocurren cuando el paciente ha perdido el contacto con la realidad en ciertas maneras importantes. (En este sentido, la palabra positivo no significa bueno, sino que se refiere a los síntomas que normalmente no tiene una persona).
• Los delirios hacen que los pacientes crean que otras personas les están leyendo la mente o están conspirando en su contra; también creen que alguien los está vigilando y amenazando en secreto o que ellos mismos pueden controlar la mente de los demás. Las alucinaciones hacen que la persona oiga o vea cosas que no están presentes o no existen.

• Los síntomas desorganizados incluyen ideas y habla confusas y comportamiento que no tiene sentido alguno para los demás. Por ejemplo, las personas con esquizofrenia a veces tienen dificultades para hablar formando oraciones Coherentes, o no pueden llevar una conversación normal con otras personas. Por lo general se mueven más lentamente de lo normal, repiten ademanes o gestos rítmicos o hacen movimientos poco usuales, como caminar en círculos o de un lado a otro. A las personas que tienen síntomas desorganizados también se les podría hacer difícil entender objetos, sonidos o sentimientos y emociones diarias.
• Los síntomas negativos incluyen embotamiento emocional o falta de expresión, incapacidad de comenzar y terminar actividades, habla breve, y aparentemente
incoherente, y falta de interés y placer en la vida. Por lo tanto, la palabra  negativo no se refiere a la actitud de la persona, sino a la falta de ciertas  características que normalmente tendría.


¿Cuál es la causa de la esquizofrenia?

Los científicos no conocen todavía la causa específica de la esquizofrenia, pero las investigaciones indican que el cerebro de las personas con este trastorno es diferente del cerebro de las personas que no lo sufren. Al igual que muchas otras enfermedades como el cáncer o la diabetes, la esquizofrenia parece tener su causa en una combinación de problemas que incluyen factores genéticos y ambientales que surgen durante el desarrollo de la persona.


¿Cuál es el tratamiento para la esquizofrenia?

La esquizofrenia no tiene cura pero es una enfermedad que se puede tratar y controlar con mucho éxito. Algunas veces las personas abandonan el tratamiento a causa de los efectos secundarios de los medicamentos, de sus ideas desorganizadas o porque creen que los medicamentos ya no funcionan.
Las personas con esquizofrenia que dejan de tomar los medicamentos recetados corren un gran riesgo de recaer en un episodio psicótico agudo.

Hospitalización
. Las personas que tienen síntomas agudos de esquizofrenia podrían necesitar tratamiento intensivo que incluye su hospitalización. A veces es necesario hospitalizar a la persona para controlar los delirios y las alucinaciones severas, las ideas suicidas serias, la incapacidad de cuidarse a sí mismo o los serios problemas con drogas y alcohol que empeoran los síntomas.

Medicamentos
. Los medicamentos principales para la esquizofrenia se conocen como antipsicóticos. Los antipsicóticos ayudan a aliviar los síntomas positivos de la esquizofrenia al ayudar a corregir el desequilibrio de las sustancias químicas del cerebro necesarias para la comunicación entre las neuronas. Al igual que con los tratamientos farmacológicos para otras enfermedades físicas, los pacientes que  sufren de enfermedades mentales serias podrían necesitar probar varios tipos de  antipsicóticos antes de encontrar el medicamento; o la combinación de medicamentos, que funcione mejor.
• Los antipsicóticos convencionales se introdujeron en la década de los 50’ y todos tienen la capacidad similar de aliviar los síntomas positivos de la esquizofrenia. La diferencia entre la mayoría de estos antipsicóticos antiguos y «convencionales» está en los efectos secundarios que producen. Entre los antipsicóticos convencionales están la clorpromazina (Thorazine), flufenazina (Prolixin), haloperidol (Haldol), el tiotixeno (Navane), trifluoperazina (Stelazine), perfenazina (Trilafon) y tioridazina (Mellaril).
• Nuevos antipsicóticos «atípicos». En la última década, se han introducido nuevos antipsicóticos «atípicos». Comparados con los antiguos antipsicóticos «convencionales», parecen ser igualmente eficaces para reducir los síntomas positivos como las alucinaciones y los delirios. No obstante, los nuevos medicamentos podrían superar a los antiguos en el alivio de los síntomas negativos como el distanciamiento, los problemas con el pensamiento y la falta de energía.
Los antipsicóticos atípicos incluyen la risperidona (Risperdal), clozapina (Clozaril), olanzapina (Zyprexa), quetiapina (Seroquel) y ziprasidona (Geodon).
• Los lineamientos actuales para los medicamentos recomiendan usar uno de los antipsicóticos atípicos (que no sea la clozapina) como el tratamiento de primera línea de los pacientes, a quienes se les haya diagnosticado la esquizofrenia recientemente. Aunque el cambio a los antipsicóticos atípicos podría no ser lo mejor para todas las personas, los que actualmente toman antipsicóticos convencionales deben preguntar a su doctor si deben cambiarse a los antipsicóticos atípicos, en parte por la disminución en el riesgo de que se presente la discinesia tardía. Las personas que estén pensando en cambiar de medicamentos siempre deben hablar con su doctor para trabajar juntos y determinar cuál es el tratamiento más seguro y eficaz posible.
• La clozapina fue el primer antipsicótico atípico disponible en los Estados Unidos, y parece ser uno de los más eficaces, en particular para las personas que no han respondido bien a otros medicamentos. Sin embargo, medicamento disminuye la producción de glóbulos blancos por lo que se debe medir el nivel de glóbulos blancos de la persona cada una o dos semanas. Esta es la razón por la cual la clozapina generalmente sólo se administra cuando la persona no responde bien a otros medicamentos o tiene recaídas frecuentes.


¿Cuáles son los efectos secundarios de los medicamentos para la esquizofrenia?

Todos los medicamentos tienen efectos secundarios y distintos medicamentos tienen efectos secundarios diferentes. Además, en cada persona los efectos secundarios se manifiestan en una forma diferente. Los efectos secundarios que presentan problemas en particular se pueden controlar cambiando la dosis del medicamento, cambiándose a otra medicina o dando tratamiento a los efectos
secundarios con otras medicinas.
Los efectos secundarios comunes y molestos de todos los medicamentos antipsicóticos que se usan en el tratamiento de la esquizofrenia incluyen sequedad de la boca, estreñimiento, vista borrosa y somnolencia. Algunas personas sufren de disfunción sexual o disminución del deseo sexual, cambios en la menstruación y aumento de peso significativo. Otros efectos secundarios comunes son problemas musculares y motores que incluyen inquietud, entumecimiento, temblores, espasmos musculares y, uno de los efectos secundarios más desagradables y serios, un padecimiento que se llama discinesia tardía.
La discinesia tardía es un trastorno motor que causa movimientos incontrolables de la cara y a veces, sacudidas o retorcimiento de otras partes del cuerpo. Por lo general, este padecimiento aparece después de varios años de tomar medicamentos antipsicóticos y se ve con más frecuencia en adultos mayores.
La discinesia tardía afecta entre el 15 y el 20 por ciento de las personas que toman medicamentos antipsicóticos convencionales. El riesgo de sufrirla es menor en las personas que toman los antipsicóticos nuevos.
La discinesia tardía se puede tratar con otros medicamentos o bien, se puede disminuir la dosis del medicamento antipsicótico, si es posible.
• Rehabilitación psicosocial. Las personas con esquizofrenia que asisten a programas estructurados de rehabilitación psicosocial y siguen su plan de tratamiento, frecuentemente son las que mejor controlan su enfermedad. Un programa psicosocial eficaz para las personas con esquizofrenia severa o que sufren de esta enfermedad mental además del abuso de sustancias, es el programa PACT (Program for Assertive Community Treatment). PACT es un esfuerzo en equipo intensivo que se lleva a cabo en comunidades locales para ayudar a las personas a mantenerse fuera del hospital y llevar una vida independiente. Los profesionales de PACT están disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana para satisfacer las necesidades de sus clientes en el lugar en donde viven y ofrecerles apoyo en casa al nivel que la persona lo necesite. Estos profesionales trabajan con los clientes para resolver sus problemas, asegurarse de que tomen sus medicinas correctamente y también para ayudarles con los retos que presenta la vida cotidiana.
Los programas PACT se encuentran disponibles en cuatro estados y pronto llegarán a otros veinte. Los esfuerzos de PACT han reducido considerablemente las admisiones a los hospitales y han mejorado la calidad de vida de las personas que sufren de esquizofrenia.

NAMI autoriza la reproducción de esta información siempre y cuando se mencione a NAMI como autor (Julio 2005).

Patología Dual

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Para aquellas personas que luchan tanto con una enfermedad mental como con un problema de abuso de sustancias, la situación adquiere proporciones enormes. Con frecuencia los servicios de salud mental no están preparados para atender a los pacientes que sufren de ambos males. La mayor parte del tiempo sólo se identifica un problema, pero si se llegaran a reconocer ambos, la persona tiene que ir y venir entre los servicios de salud mental y los de abuso de sustancias, a veces estas instituciones hasta les pueden negar el tratamiento.

Varios casos donde surgen estos problemas, la patología no ha sido muy positivo y por lo tanto ya existen programas que tratan de resolver esta situación. Los estudios de investigación están comenzando a ayudarnos a entender la dimensión del problema. Actualmente, por lo general se acepta que hasta un 50% de las personas que tienen alguna enfermedad mental también sufren de un problema de abuso de sustancias. La «sustancia» más común es el alcohol, seguido de la marihuana y la cocaína. Los medicamentos que requieren receta médica, como los tranquilizantes y las píldoras para dormir, también están incluidos. La incidencia de abuso de sustancias es mayor entre hombres y entre personas de entre 18 y 44 años de edad. Las personas con alguna enfermedad mental pueden tomar drogas a escondidas, sin que sus familiares se den cuenta. Un reporte informa que tanto los familiares de una persona enferma como los profesionales de este campo, subestiman el grado de la farmacodependencia de las personas bajo su cuidado.

El abuso de sustancias complica casi todos los aspectos del cuidado de una persona que sufre de una enfermedad mental. Es muy difícil convencerlos de que obtengan tratamiento y su diagnóstico se dificulta porque toma tiempo descubrir los efectos interactivos del abuso de sustancias y la enfermedad mental. Estas personas tienen dificultades para que se les acepte en casa y podrían no ser tolerados en los hogares de rehabilitación. Ellos pierden su sistema de apoyo y sufren de frecuentes recaídas y hospitalizaciones. La violencia prevalece más entre la población que ha recibido un diagnóstico doble. Los intentos de violencia y suicidio son más comunes y, de las personas que sufren de una enfermedad mental que se encuentran en prisión, un alto porcentaje es drogadicto.

Dadas las graves consecuencias que tiene el abuso de drogas en las personas con enfermedades mentales, es razonable preguntar: ¿Por qué lo hacen? Algunos de ellos pueden comenzar a ingerir drogas o alcohol para pasar el rato, igual que lo hacen muchas otras personas. Hay varios factores que podrían explicar el uso continuo. Probablemente, muchas personas continúan consumiendo drogas en un intento erróneo de tratar los síntomas de la enfermedad o los efectos secundarios de los medicamentos. Al «automedicarse» ellos sienten que pueden reducir el nivel de ansiedad o de depresión, por lo menos a corto plazo. Algunos profesionales especulan que la persona podría tener una vulnerabilidad subyacente que precipita tanto la enfermedad mental como el abuso de sustancias. Ellos creen que estas personas podrían correr el riesgo de consumir drogas, aunque sea en menor grado.

Estamos viendo algunas señales de que nos acercamos a un mejor entendimiento del problema y a posibles tratamientos. De la misma manera que las familias se han tenido que enfrentar a otros problemas anteriormente, y han tenido la respuesta adecuada para ellos, también pueden aprender a controlar éste de manera que sus vidas se vuelvan menos problemáticas y puedan obtener un mejor resultado.

Programas de tratamiento para personas con diagnóstico doble

Como muchos ya se habrán dado cuenta, el sistema de servicios no está muy bien diseñado teniendo en mente a estas personas. Por lo general, una comunidad ofrece servicios de tratamiento para personas que sufren de enfermedades mentales en una entidad y servicios de alcoholismo y farmacodependencia en otro. Los pacientes van y vienen, por lo que llamamos a esta terapia la «terapia ping pong». Lo que necesitamos son programas «híbridos» (mixtos) que atiendan ambas enfermedades al mismo tiempo, pero para crear estos programas localmente se requiere de muchos esfuerzos por parte de la comunidad.

Limitaciones de los programas de tratamiento para drogadicción tradicionales: Los programas de tratamiento diseñados para personas cuyos problema principal es el abuso de sustancias, generalmente no se recomiendan para las personas que también sufren de enfermedades mentales. Estos programas tienden a confrontar y a presionar a las personas con problemas mentales, las cuales son demasiado débiles para derivar un beneficio. Las fuertes confrontaciones, los sobresaltos emocionales intensos y la recomendación de que dejen de tomar medicamentos tienden a ser perjudiciales. Estos tratamientos pueden producir niveles de estrés que empeoran los síntomas o causan recaídas.

Características de los programas adecuados: Los mejores programas para esta población deben seguir un enfoque más gradual. El personal debe reconocer que la negación es una parte inherente del problema. Con frecuencia, los pacientes no se dan cuenta de la seriedad y el tamaño del problema. La abstinencia podría ser la meta del programa, pero no debe ser una condición para comenzar el tratamiento. Si las personas que han recibido un diagnóstico doble no «caben» en grupos de Alcohólicos Anónimos (AA) y Narcóticos Anónimos (NA), se deben crear grupos especiales basados en los principios de AA.

Las personas con diagnóstico doble tienen que avanzar en el tratamiento a su propio paso y además se debe seguir un enfoque médico en la enfermedad, en lugar de un enfoque basado únicamente en el aspecto moral del problema. El personal debe transmitir el hecho de que entienden lo difícil que es combatir un problema de adicción y aplaudir sus logros. Se debe poner atención a las redes sociales que pueden ser reforzadores muy importantes. Los pacientes deben tener la oportunidad de socializar, tener actividades recreativas y entablar relaciones con sus semejantes. Las familias deben recibir apoyo y educación al respecto.

Se debe abogar por un tratamiento mejor

Si no existen programas adecuados en su comunidad, las familias de personas con diagnóstico doble tendrán que abogar por uno. Al final de este capítulo encontrará una sección que describe varios programas experimentales que puede consultar como fuentes de información. También puede dirigir sus esfuerzos de abogacía a la investigación y a la capacitación. Hay un programa (Sciacca, 1987) que sigue un enfoque educativo y reconoce la tendencia de las personas con diagnóstico doble de negar sus problemas. La persona no tiene que reconocer ni hacer público su problema, en este caso los pacientes se reúnen y hablan sobre el tema de abuso de sustancias, ven videos y se ayudan mutuamente. Posteriormente es cuando comienzan a hablar de su problema y del potencial de tratamiento. Durante todo el programa se mantiene un estilo sin confrontaciones y, en lugar de enviar a los pacientes a AA o NA, los integrantes de estos grupos reciben una invitación para visitar la entidad. Con el tiempo, algunos de los grupos de Sciacca van a AA y NA.

Hay que reconocer el problema

Como mencionamos anteriormente, muchas familias no se dan cuenta que el familiar que sufre una enfermedad mental también tiene un problema de abuso de sustancias. Esto no nos sorprende porque muchos de los cambios en el comportamiento por los que se sospecha que hay un problema con drogas, ya existen en una persona con una enfermedad mental. Por lo tanto, los comportamientos rebeldes, pendencieros o de distracción pueden ser pistas menos confiables en este grupo. Sin embargo, si la familia observa algunos de los siguientes comportamientos, deben ponerse alerta:

•   De repente tiene problemas de dinero

•   Aparición de nuevos amigos

•   Objetos de valor que desaparecen de la casa

•   Artículos relacionados con las drogas en la casa

•   Período largos en el baño 


•   Pupilas dilatadas, mirada «en las nubes» o como si estuviese hipnotizado

•   Lastimaduras en los brazos que dan señal a posibles pinchazos de agujas 
por supuesto que hay personas que reaccionan fuertemente a las drogas y al alcohol y su comportamiento caótico no deja duda que las consumen. 
Cómo resolver el problema 
para resolver el problema es posible que se tenga que confrontar a la persona, pero lo mejor es no acusarlo inmediata y directamente de consumir drogas porque lo más probable es que lo niegue. A menos que uno tenga evidencia irrefutable, la persona se debe considerar inocente. A lo que sí podemos oponernos es a su comportamiento, sea o no sea causado por las drogas ya que están interfiriendo con la vida familiar. 
Estos son algunos ejemplos de los comportamientos inaceptables: apatía, irritabilidad, falta de higiene personal, agresividad, buscar peleas, etc., dado que el problema de consumo de drogas es muy serio y complicado, se debe tratar de resolver de una manera deliberada pero con cuidado. Lo mejor es no confrontar a la persona cuando parezca que está bajo los efectos de éstas o del alcohol, ni cuando la familia se siente muy molesta y afectada por la situación. Evite hacer amenazas directas como llamar a la policía, amenazar con hospitalizarlo o excluirlo de la vida familiar a menos que en verdad esté dispuesto a hacerlo. Existe el riesgo de que usted diga cosas cuando se siente presionado por la situación que en verdad quisiera no haberlas dicho. Es muy importante que la persona sepa su posición referente al caso y que en verdad va a cumplir lo que dice. 
La creación de un plan de acción 
sabemos que la situación va a ser difícil, por lo que le sugerimos que escoja un momento en que las cosas estén relativamente en calma para decidir lo que va a hacer. Pida la participación de todos los familiares que le sea posible y acuerden seguir un plan. Las pautas siguientes le ayudarán a hacerlo:

•   Asegúrese de que toda la familia esté de acuerdo en cuál es el problema. ¿Qué es exactamente lo que han observado y tienen que resolver? ¿Es un tipo de comportamiento cuya causa posible es la droga o hay evidencia clara de consumo de drogas? ¿Cuál es la evidencia?

•    Genere varias soluciones posible con el objetivo de llevar a cabo las que todos están de acuerdo en que serían las mejores. Por supuesto que en a familia se encontrarán muchas opiniones sobre lo que es posible hacer en su situación.

•    Comunique sus preocupaciones al psiquiatra o terapeuta del familiar enfermo. Comunique al familiar enfermo las observaciones que ha hecho y solicite que haga cambios específicos en su comportamiento.
Planee varias maneras de reducir el acceso al dinero que posiblemente se esté gastando en drogas.

Haga todo lo posible por reducir el contacto con grupos sociales que consumen drogas. 
Muestre a la persona evidencia clara de que está consumiendo drogas y sugiera un plan de tratamiento.

Lleguen a un acuerdo sobre qué plan deberán intentar primero.
 Establezca pasos específicos para llevar a cabo el plan. Defina el papel que jugará cada integrante de la familia en el mismo. Si se decide que lo mejor es enfrentar a la persona directamente sobre su consumo de drogas, esté preparado para ofrecerle evidencia de esto.

A continuación presentamos una lista de lo que la familia puede tomar en consideración:

Si decide enfrentarse a la persona, diga calmadamente que usted cree que está consumiendo droga, muéstrele la evidencia y sigiérale ideas para cortarlo. No discuta. Tenga en mente un plan definido que incluya el contacto con un centro de tratamiento, números telefónicos, etc., para que pueda actuar inmediatamente si él o ella está de acuerdo en someterse a tratamientos. Es muy importante evitar los tonos moralistas sobre el consumo de drogas, ya que es mejor enfocarse en las consecuencias de lo que ha observado y que afectan a la persona y a su familia.

Si la familia decide que el problema es serio y no es muy probable que la persona cumpla con lo que se le pide, se deben tomar en consideración implementar consecuencias negativas si la persona no cumple con lo acordado. Esto se debe hacer cuidadosamente ya que no es fácil aplicar consecuencias negativas para adultos que se puedan cumplir, y como se dijo anteriormente, no es bueno amenazar si no se tiene la intención de cumplir las amenazas. En el caso de los comportamientos que generalmente aparecen con el consumo de drogas, se le debe pedir a la persona que corrija la situación, o se le retirarán los privilegios de los que goza. Cuando el problema es tan serio que los demás familiares corren peligro, se debe advertir a la persona que si sigue así, se tendrá que ir. Si esto sucede, la familia debe cumplirlo. Esto funciona mejor si se hacen los trámites con anterioridad para algún tipo de vivienda y que no sea la calle la única opción de la persona. Con frecuencia las familias se preguntan si deben exigir una abstinencia absoluta. Aunque las autoridades en la materia señala que la abstinencia es la mejor opción, algunas familias pueden decidir que si toleran el consumo ocasional o acceden a llegar a un acuerdo de disminuir el consumo pueden obtener una colaboración razonable por parte de la persona ya que si se le pide abstinencia total, la persona podría negar la situación y se rehusará a seguir hablando del tema. El consumo recreativo de drogas, alcohol y medicamentos controlados puede tener serios efectos interactivos. Los pacientes y sus familias deben estar bien enterados de esta posibilidad.

Apoyo y cuidado para el resto de la familia

Aceptar la adicción de un familiar que sufre una enfermedad mental no es nada fácil. Por algún tiempo, esto puede parecer demasiado doloroso y desconcertante para encararlo. La familia puede estar terriblemente molesta con la persona por ser torpe y débil de carácter como para agregar el problema de abuso de sustancias a su ya trastornada vida. El enojo y el rechazo no ayudan y hasta podrían retrasar la manera racional de luchar con la situación. Los padres y hermanos se pueden sentir dolidos porque la persona enferma le echa la culpa a otros de sus problemas y destruye su confianza cuando roba y miente y, en general, crea un caos en el hogar. En la familia, podría prevalecer un alto grado de miedo e incertidumbre a medida que el comportamiento se vuelve más irracional y aumentan las amenazas de violencia.

En primer lugar, es importante darse cuenta de que el abuso de sustancias es una enfermedad. La persona adicta no tiene el poder de controlar este problema sin ayuda de la misma manera que no puede controlar su enfermedad mental. Si se ve al problema como una enfermedad, se podría reducir la furia y la culpa. Los familiares podrían aprender a darse cuenta de que los comportamientos negativos no son algo que ellos porvocaron o pudieron evitar. Aceptar que un ser querido consume drogas o alcohol toma tiempo y es mejor si la familia se une, evitan echarse la culpa, crean un plan de acción y se apoyan unos a los otros.

Es importante buscar el apoyo de otras familias que se enfrenten a problemas similares. Este grupo de familias afiliadas a NAMI, se podría beneficiar de algunas reuniones independientes para encontrar el mejor apoyo proveniente de personas con el mismo problema. Si lo desean, las familias pueden contactar los grupos Al-Anon (AA) y/o Narcóticos Anónimos (NA). Estos grupos de apoyo han sido sumamente beneficiosos para muchas familias.

Por último, los familiares se deben dar cuenta de que no pueden detener la farmacodependencia de su ser querido. Lo que sí pueden hacer es evitar encubrirla o facilitarle que lo siga negando. La familia puede llegar a conocer diferentes opciones para el problema, pero debe aceptar que mucho está fuera de su control. Con mucho esfuerzo disminuirán algunas de las peores emociones, la familia se sentirá más serena y se darán cuenta de que la vida sigue valiendo la pena.

Recursos disponibles

Diagnóstico doble en la adolescencia

Con frecuencia los adolescentes son referidos a tratamiento por abuso de sustancias, pero no son enviados a un profesional de salud mental que pueda hacer un diagnóstico y dar el tratamiento adecuado a la verdadera causa que ocasiona el abuso de drogas y alcohol.

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Diagnóstico Dual

Actualmente 400 millones de personas sufren de trastornos mentales, neurológicos o psicosociales incluyendo los derivados del abuso del alcohol y de las drogas, cita en el 2001, la Dra. Gro Harlem Brudtland, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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Depresión Mayor

Toda la información contenida es ofrecida para fines educativos y no pretende sustituir la asistencia de profesionales del ramo de la Salud Mental.

La depresión severa es una seria enfermedad cuyos síntomas incluyen humor deprimido, disminución en el nivel de energía y en el interés por la vida, molestias físicas, cambios en los patrones de alimentación y sueño y pensamiento y movimientos ya sean lentos o agitados. La depresión severa no es una tristeza pasajera. Si no se obtiene tratamiento, los síntomas pueden durar semanas, meses o años; sin embargo, un tratamiento adecuado puede ayudar a la mayoría de las personas que sufren de depresión.
La depresión severa es una enfermedad seria que afecta anualmente a 9.9 millones de adultos en Estados Unidos, el equivalente de aproximadamente el 5% de la población. La depresión severa causa más casos de incapacidad en Estados Unidos que cualquier otra enfermedad. Mientras que los casos anueales de trastornos de presivos en el hombre es de 3.2 millones, en la mujer es de 6.7 millones.
A diferencia de los sentimientos normales y pasajeros de tristeza, pérdida y duelo, la depresión severa continúa y causa serios problemas de pensamiento, comportamiento, estado anímico, actividades y salud en la persona.


Con frecuencia, la depresión severa comienza entre los 15 y 30 años de edad, pero también puede presentarse en niños y ancianos. Todas las personas, independientemente de su edad, grupo étnico o económico, pueden sufrir de depresión. Más de la mitad de las personas que sufren un episodio de depresión seguirán teniendo episodios hasta una o dos veces al año si no reciben tratamiento. Sin tratamiento, una persona con depresión puede llegar al suicidio.
La depresión severa, conocida también como depresión clínica o depresión unipolar, es solamente un tipo de trastorno depresivo. Otros trastornos depresivos incluyen la distimia (una modalidad crónica pero menos severa que la depresión clínica) y el trastorno bipolar (o maniacodepresión). Las personas que sufren de trastorno bipolar por lo general sufren de episodios alternados de depresión y manía. Durante los períodos de manía, las personas se encuentran en un estado anímico de «exaltación» anormal o se sienten inusualmente irritables. Estas personas podrían tener una opinión de ellas mismas (o de sus habilidades) extremadamente buena aunque poco realista; puede haber también un aumento marcado de energía, pensamientos furtivos y habla muy rápida.

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Recursos disponibles:

Cosas importantes que debe saber si su familiar tiene depresión

Consejos directos del manual de NAMI

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Hechos sobre la depresión

La depresión es una enfermedad tratable caracterizada por cambios en el estado de ánimo, que afecta la forma de pensar, la energía y el comportamiento, de más de 23 millones de adultos tan solo en los Estados Unidos de America cada año.

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Asumiendo el control de la depresión

No cabe duda que es difícil hacer cosas cuando estás en depresión… El proceso a veces parece ser demasiado pesado, hasta puedes dejar de creer en ti mismo. Un día, me di cuenta que todas las personas con depresión tenían los mismos problemas que yo.

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Estimulación cerebral profunda y Depresión

Helen S. Mayberg cartografía la depresión en el cerebro desde hace más de 30 años. La neuróloga californiana ha sido la primera en probar la efectividad de la estimulación cerebral profunda en pacientes con depresión mayor.

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Asocian el consumo de café con un menor riesgo de depresión en mujeres

Han demostrado que posee un efecto protector, pero no su capacidad para reducir la incidencia de la enfermedad

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La depresión se puede esconder detrás de la inapetencia sexual y del dolor de espalda

El 69 por ciento de los pacientes que padecen depresión sólo comunica síntomas somáticos, como dolor de espalda, mareos o malestar gástrico.

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Nutricionista recomienda el consumo de OMEGA 3 para combatir la depresión

Helen S. Mayberg cartografía la depresión en el cerebro desde hace más de 30 años. La neuróloga californiana ha sido la primera en probar la efectividad de la estimulación cerebral profunda en pacientes con depresión mayor.

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La Depresión Severa

La depresión severa es una seria enfermedad cuyos síntomas incluyen humor deprimido, disminución en el nivel de energía y en el interés por la vida, molestias físicas, cambios en los patrones de alimentación y sueño, y pensamiento y movimientos ya sea lentos o agitados.

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Bienestar Emocional

Cursos, Seminarios, Talleres y Conferencias:

ontar con información veraz y actualizada brinda empoderamiento a quien la recibe, facilitando el afrontamiento de muchas situaciones de vida.

El proceso de aprendizaje humano es continuo, y es una realidad que el refuerzo de nuevas habilidades aprendidas favorecerá el que éstas se conviertan en hábitos.

Con esto en mente, Ingenium ha diseñado un programa de Educación Continua integrado por  conferencias especializadas en temas relacionados con:

  • Salud mental
  • Desarrollo Humano
  • Comunicación
  • Hallazgos de la ciencia

Estás conferencias son el complemento ideal para los Programas “De Familia a Familia” y “De Colega a Colega”. Además de proporcionar información actual, confiable y edificante a precios muy accesibles,  brindan al participante la oportunidad de seguir interactuando con compañeros y reforzando lazos de apoyo y amistad.

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Grupos de Apoyo

Espacio en el que las personas egresadas del curso “De Familia a Familia” y familiares que aún no toman el curso, se reúnen en las instalaciones de Ingenium, para dar seguimiento a lo aprendido en el curso, compartir sus experiencias, anhelos y temores, reforzar las buenas prácticas para afrontar con efectividad el acompañamiento físico y emocional,  fortalecer su autoestima y mirar al futuro con optimismo y esperanza.


Es conducido por facilitadores voluntarios capacitados, que a su vez han sido maestros del curso “De Familia a Familia”.

De Familia a Familia

Programa psicoeducativo GRATUITO exclusivo para familiares de personas diagnosticadas con enfermedades mentales como:

• Bipolaridad
• Depresión Mayor
• Esquizofrenia
• Trastorno Esquizoafectivo
• Trastorno Obsesivo compulsivo
• Trastornos de Ansiedad
• Trastorno Límite de la Personalidad
• Patología Dual (adicción + enfermedad mental)

Objetivos:

• Proporcionar a los familiares información actual y confiable acerca de cada enfermedad, su diagnóstico y tratamiento.
• Analizar objetivamente aspectos biológicos, emocionales y sociales que influyen en esta problemática.
• Brindar herramientas para una mejor comunicación y empatía con el paciente, el establecimiento de límites y cuidado propio, para lograr que, paciente, familiares, terapeuta y médico tratante hagan equipo en la recuperación del paciente.
•Desarrollar habilidades para la abogacía, reinserción familiar, social y/o laboral.

Es Impartido por familiares que sobrellevan esta realidad, previamente capacitados.

Metodología: Teórico-práctica, fundamentada en lectura compartida y análisis de casos.
Duración: 12 sesiones de 3 horas cada una.
Proceso de selección de participantes: Entrevista personal
Requisitos: Ser familiar de un paciente diagnosticado por un profesional y comprometerse a asistir a 12 clases.

CUPO LIMITADO

Contáctanos:  faf@ingenium.org.mx
Teléfonos: (81) 8040-9418 y 19 

PRE INSCRIPCIÓN: CLIC AQUÍ

De Colega a Colega

Objetivos:

• Brindar información confiable y actualizada a personas diagnosticadas con enfermedad mental acerca de síntomas, medicamentos, diversos tratamientos, manejo de pensamientos y sentimientos, hábitos y adicciones, detección de crisis y prevención de recaídas.
• Así como favorecer la integración familiar, social y/o laboral de los participantes, mediante el desarrollo de habilidades.  

Enfermedades Diagnosticadas:

• Depresión Mayor
• Esquizofrenia
• Estrés Postraumatico
• Trastorno Esquizoafectivo
• Trastorno Limite de la Personalidad 
• Trastorno Bipolar
• Trastorno Obsesivo Compulsivo
• Trastorno de Ansiedad
• Trastorno de Pánico
• Patología Dual (adicción + enfermedad mental)

Objetivos Específicos:

• Compartir creencias básicas que fomentan confianza y optimismo.
• Prevenir Recaídas.
• Aprender acerca de las bases biológicas de la enfermedad mental.
• Establecer pautas de mejora en hábitos del sueño y alimenticios.
• Incrementar las habilidades de comunicación de emociones.
• Hacer conciencia acerca de la vulnerabilidad hacia las adicciones.
• Analizar la importancia de una adecuada medicación.
• Mejorar las Relaciones médico-paciente.
• Sensibilizar acerca de la importancia de la imagen personal.
• Identificar las posibles dificultades en las relaciones interpersonales.
• Sensibilizar acerca de la importancia de responsabilizarse del propio destino.

CUPO LIMITADO

Duración: 10 Sesiones de 2 1/2 horas cada una.
Proceso de selección de participantes: Entrevista personal con una Psicóloga Clínica, responsable del curso.
Requisitos: Tener un diagnóstico de enfermedad mental, estar estable y tener deseos de recuperación. Comprometerse a asistir a las 10 sesiones y ser mayor de edad.
Contáctanos:  colega@ingenium.org.mx
Teléfonos: (81) 8040-9418 y 19 | 8336-7603

PRE INSCRIPCIÓN: CLIC AQUÍ