¿Qué hacer y qué no hacer para brindar un mayor apoyo a las personas con trastorno bipolar?

Comentarios de una persona que sobrelleva esta enfermedad, para sus familiares y amigos Cuando alguien está deprimido, es muy difícil para ellos, pero también es muy difícil para la familia y amigos saber qué decir y hacer.

A continuación se muestra una lista de sugerencias que esperamos te sea de utilidad. Aprende todo lo que pueda sobre esta enfermedad. Cuanto más sepas, mejor preparado estarás para saber qué esperar.

  • Date cuenta de que estoy enojado y frustrado con el trastorno, NO contigo.
  • Déjame saber que estás dispuesto a ayudarme cuando lo pida. Voy a estar agradecido.
  • Entiende por qué cancelo los planes, a veces en el último minuto.
  • Continúa invitandome a todas las actividades. Nunca sé de día a día o minuto a minuto cómo me sentiré y sólo porque yo no soy capaz de participar un día no quiere decir que no seré capaz de participar hoy u otro día.
  • Siéntete con el pleno derecho de preguntar acerca de mi médico o terapeuta, pero NO me preguntes si estoy tomando mis medicinas, si estoy legítimamente preocupado por algo.
  • Sígueme llamando, incluso cuando yo sólo parezco querer una breve conversación.
  • Envíame cartas, notas u otros recuerdos que hagna recordar nuestra amistad o relación.
  • Ofréceme un montón de abrazos, ánimo y amor, incluso cuando parece que me aparto o que no quiero.
  • NO me digas que me veo demasiado bien para estar deprimido. Puedo estar realmente luchando para solo poder mantenerme a flote.
  • No me digas que sabes cómo me siento. Cada uno de nosotros es diferente y aunque haya dos personas con este mismo trastorno, se puede sentir uno totalmente diferente a la otra persona con bipolaridad. El dolor es algo relativo, lo que incluye es el dolor emocional.
  • Dime que entiendes o que puedes relacionarte con lo que estoy diciendo.
  • NO me digas nada acerca de la tía María o del amigo de un amigo que está estable y funcional, a pesar de este trastorno. No todos somos iguales y ESTOY HACIENDO MI MEJOR ESFUERZO!
  • NO me digas que me “ponga las pilas», que me salga del “circulo vicioso”, o del “porque me siento así si no hay ninguna razón por la cual estar deprimido”, o comentarios como, «tienes mucho que agradecer», «hay una gran cantidad de gente peor que tú «,» la felicidad es una elección «, o los gustos. Créeme, si yo pudiera “tronar los dedos” y hacer que esta depresión se fuera como por arte de magia, ¿no crees que lo habría hecho desde hace mucho tiempo?
  • No me digas que no me preocupe, que todo va a estar bien o que esto es sólo una fase pasajera. Esto me está pasando ahora mismo y no me siento bien.
  • No me preguntes cómo me siento, a menos que realmente te interese saberlo.
  • No me platiques acerca de la cura mágica o cura de la última moda. Quiero ser curado más que nada y si no hay una cura legítima por ahí, mi médico personal me lo dejara saber. Además,no llames a mi médico un charlatán y nunca me animes a tirar mis medicamentos.
  • NO me aisles. Este podría ser el día en que yo estoy listo para aceptar una invitación.
  • ¡NO dejes de tener fe en mi!

http://www.healthyplace.com/bipolar-disorder/support/suggestions-for-coping-with-depressedperson/menu-id-67/.De Healthyplace.com.Traducido por Luis Garza Valero, voluntario de Ingenium ABP. Noviembre 2011

¿Qué es la esquizofrenia?

La esquizofrenia es un trastorno cerebral serio que afecta a aproximadamente 2.2 millones de adultos en Estados Unidos, el equivalente a casi el 1.1 por ciento de la población mayor de 18 años. Por lo general, las primeras señales de la esquizofrenia surgen en la adolescencia o entre los 20 y 30 años de edad.

La esquizofrenia afecta la capacidad de la persona de pensar claramente, controlar sus emociones, tomar decisiones o relacionarse con los demás. La mayoría de las personas que sufren de esquizofrenia tienen síntomas de la enfermedad durante toda su vida, ya sea crónicamente o por episodios. A estas personas se les estigmatiza porque la familia, los amigos y la gente en general no entienden esta enfermedad. La esquizofrenia no es el resultado de una «mala crianza» ni de una debilidad de la persona. Las personas con esquizofrenia no tienen «doble personalidad,» y la mayoría de ellas no son peligrosas ni atacan a los demás cuando reciben el tratamiento adecuado.

¿Cuáles son los síntomas de la esquizofrenia?

No hay un solo síntoma que identifique específicamente a la esquizofrenia, ya que todos sus síntomas también se presentan en otras enfermedades mentales. Por ejemplo, los síntomas psicóticos pueden producirse por consumir drogas o pueden aparecer durante el episodio maníaco del trastorno bipolar. Sin embargo, cuando un doctor observa los síntomas de la esquizofrenia y sigue cuidadosamente el curso de la enfermedad durante seis meses, casi siempre puede diagnosticarla correctamente.

Por lo general, los síntomas de la esquizofrenia se dividen en tres categorías: síntomas positivos, síntomas desorganizados y síntomas negativos.

  • Los síntomas positivos o «psicóticos» incluyen delirios y alucinaciones que ocurren cuando el paciente ha perdido el contacto con la realidad en ciertas maneras importantes. (En este sentido, la palabra positivo no significa bueno, sino que se refiere a los síntomas que normalmente no tiene una persona).
  • Los delirios hacen que los pacientes crean que otras personas les están leyendo la mente o están conspirando en su contra; también creen que alguien los está vigilando y amenazando en secreto o que ellos mismos pueden controlar la mente de los demás. Las alucinaciones hacen que la persona oiga o vea cosas que no están presentes o no existen.
  • Los síntomas desorganizados incluyen ideas y habla confusas y comportamiento que no tiene sentido alguno para los demás. Por ejemplo, las personas con esquizofrenia a veces tienen dificultades para hablar formando oraciones Coherentes, o no pueden llevar una conversación normal con otras personas. Por lo general se mueven más lentamente de lo normal, repiten ademanes o gestos rítmicos o hacen movimientos poco usuales, como caminar en círculos o de un lado a otro. A las personas que tienen síntomas desorganizados también se les podría hacer difícil entender objetos, sonidos o sentimientos y emociones diarias.
  • Los síntomas negativos incluyen embotamiento emocional o falta de expresión, incapacidad de comenzar y terminar actividades, habla breve, y aparentemente incoherente, y falta de interés y placer en la vida. Por lo tanto, la palabra negativo no se refiere a la actitud de la persona, sino a la falta de ciertas características que normalmente tendría.

¿Cuál es la causa de la esquizofrenia?

Los científicos no conocen todavía la causa específica de la esquizofrenia, pero las investigaciones indican que el cerebro de las personas con este trastorno es diferente del cerebro de las personas que no lo sufren. Al igual que muchas otras enfermedades como el cáncer o la diabetes, la esquizofrenia parece tener su causa en una combinación de problemas que incluyen factores genéticos y ambientales que surgen durante el desarrollo de la persona.

¿Cuál es el tratamiento para la esquizofrenia?

La esquizofrenia no tiene cura pero es una enfermedad que se puede tratar y controlar con mucho éxito. Algunas veces las personas abandonan el tratamiento a causa de los efectos secundarios de los medicamentos, de sus ideas desorganizadas o porque creen que los medicamentos ya no funcionan. Las personas con esquizofrenia que dejan de tomar los medicamentos recetados corren un gran riesgo de recaer en un episodio psicótico agudo.

  • Hospitalización. Las personas que tienen síntomas agudos de esquizofrenia podrían necesitar tratamiento intensivo que incluye su hospitalización. A veces es necesario hospitalizar a la persona para controlar los delirios y las alucinaciones severas, las ideas suicidas serias, la incapacidad de cuidarse a sí mismo o los serios problemas con drogas y alcohol que empeoran los síntomas.
  • Medicamentos. Los medicamentos principales para la esquizofrenia se conocen como antipsicóticos. Los antipsicóticos ayudan a aliviar los síntomas positivos de la esquizofrenia al ayudar a corregir el desequilibrio de las sustancias químicas del cerebro necesarias para la comunicación entre las neuronas. Al igual que con los tratamientos farmacológicos para otras enfermedades físicas, los pacientes que sufren de enfermedades mentales serias podrían necesitar probar varios tipos de antipsicóticos antes de encontrar el medicamento; o la combinación de medicamentos, que funcione mejor.
  • Los antipsicóticos convencionales se introdujeron en la década de los 50’ y todos tienen la capacidad similar de aliviar los síntomas positivos de la esquizofrenia. La diferencia entre la mayoría de estos antipsicóticos antiguos y «convencionales» está en los efectos secundarios que producen. Entre los antipsicóticos convencionales están la clorpromazina (Thorazine), flufenazina (Prolixin), haloperidol (Haldol), el tiotixeno (Navane), trifluoperazina (Stelazine), perfenazina (Trilafon) y tioridazina (Mellaril).
  • Nuevos antipsicóticos «atípicos». En la última década, se han introducido nuevos antipsicóticos «atípicos». Comparados con los antiguos antipsicóticos «convencionales», parecen ser igualmente eficaces para reducir los síntomas positivos como las alucinaciones y los delirios. No obstante, los nuevos medicamentos podrían superar a los antiguos en el alivio de los síntomas negativos como el distanciamiento, los problemas con el pensamiento y la falta de energía. Los antipsicóticos atípicos incluyen la risperidona (Risperdal), clozapina (Clozaril), olanzapina (Zyprexa), quetiapina (Seroquel) y ziprasidona (Geodon).
  • Los lineamientos actuales para los medicamentos recomiendan usar uno de los antipsicóticos atípicos (que no sea la clozapina) como el tratamiento de primera línea de los pacientes, a quienes se les haya diagnosticado la esquizofrenia recientemente. Aunque el cambio a los antipsicóticos atípicos podría no ser lo mejor para todas las personas, los que actualmente toman antipsicóticos convencionales deben preguntar a su doctor si deben cambiarse a los antipsicóticos atípicos, en parte por la disminución en el riesgo de que se presente la discinesia tardía. Las personas que estén pensando en cambiar de medicamentos siempre deben hablar con su doctor para trabajar juntos y determinar cuál es el tratamiento más seguro y eficaz posible.
  • La clozapina fue el primer antipsicótico atípico disponible en los Estados Unidos, y parece ser uno de los más eficaces, en particular para las personas que no han respondido bien a otros medicamentos. Sin embargo, este medicamento disminuye la producción de glóbulos blancos por lo que se debe medir el nivel de glóbulos blancos de la persona cada una o dos semanas. Esta es la razón por la cual la clozapina generalmente sólo se administra cuando la persona no responde bien a otros medicamentos o tiene recaídas frecuentes.

¿Cuáles son los efectos secundarios de los medicamentos para la esquizofrenia?

Todos los medicamentos tienen efectos secundarios y distintos medicamentos tienen efectos secundarios diferentes. Además, en cada persona los efectos secundarios se manifiestan en una forma diferente. Los efectos secundarios que presentan problemas en particular se pueden controlar cambiando la dosis del medicamento, cambiándose a otra medicina o dando tratamiento a los efectos secundarios con otras medicinas.

Los efectos secundarios comunes y molestos de todos los medicamentos antipsicóticos que se usan en el tratamiento de la esquizofrenia incluyen sequedad de la boca, estreñimiento, vista borrosa y somnolencia. Algunas personas sufren de disfunción sexual o disminución del deseo sexual, cambios en la menstruación y aumento de peso significativo. Otros efectos secundarios comunes son problemas musculares y motores que incluyen inquietud, entumecimiento, temblores, espasmos musculares y, uno de los efectos secundarios más desagradables y serios, un padecimiento que se llama discinesia tardía.

La discinesia tardía es un trastorno motor que causa movimientos incontrolables de la cara y a veces, sacudidas o retorcimiento de otras partes del cuerpo. Por lo general, este padecimiento aparece después de varios años de tomar medicamentos antipsicóticos y se ve con más frecuencia en adultos mayores. La discinesia tardía afecta entre el 15 y el 20 por ciento de las personas que toman medicamentos antipsicóticos convencionales.

El riesgo de sufrirla es menor en las personas que toman los antipsicóticos nuevos. La discinesia tardía se puede tratar con otros medicamentos o bien, se puede disminuir la dosis del medicamento antipsicótico, si es posible.

  • Rehabilitación psicosocial. Las personas con esquizofrenia que asisten a programas estructurados de rehabilitación psicosocial y siguen su plan de tratamiento, frecuentemente son las que mejor controlan su enfermedad. Un programa psicosocial eficaz para las personas con esquizofrenia severa o que sufren de esta enfermedad mental además del abuso de sustancias, es el programa PACT (Program for Assertive Community Treatment). PACT es un esfuerzo en equipo intensivo que se lleva a cabo en comunidades locales para ayudar a las personas a mantenerse fuera del hospital y llevar una vida independiente. Los profesionales de PACT están disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana para satisfacer las necesidades de sus clientes en el lugar en donde viven y ofrecerles apoyo en casa al nivel que la persona lo necesite. Estos profesionales trabajan con los clientes para resolver sus problemas, asegurarse de que tomen sus medicinas correctamente y también para ayudarles con los retos que presenta la vida cotidiana.
  • Los programas PACT se encuentran disponibles en cuatro estados y pronto llegarán a otros veinte. Los esfuerzos de PACT han reducido considerablemente las admisiones a los hospitales y han mejorado la calidad de vida de las personas que sufren de esquizofrenia.

NAMI autoriza la reproducción de esta información siempre y cuando se mencione a NAMI como autor (Julio 2005).

Pueden predecir esquizofrenia con escaner

Es una enfermedad que afecta a una de cada 100 personas y cuyos síntomas incluyen delirios y alucinaciones.

Padecimiento

El cerebro comienza a encogerse a partir de los primeros años de la adultez Una investigación llevada a cabo en la Universidad de Edimburgo revela que las personas que desarrollan esquizofrenia muestran años antes síntomas, con un encogimiento acelerado del cerebro.

La esquizofrenia es una enfermedad que afecta a una de cada 100 personas y cuyos síntomas incluyen delirios y alucinaciones. De acuerdo al portal BBC Mundo, el trastorno ha sido vinculado a una reducción del tejido cerebral pero hasta ahora no se sabía cuándo ocurrían estos cambios.

En personas sanas, el cerebro comienza a encogerse a partir de los primeros años de la adultez. El estudio analizó a jóvenes con alto riesgo de esquizofrenia que tenían dos parientes cercanos que habían sufrido el trastorno.

En total, se tomaron escáneres cerebrales de 146 jóvenes, de entre 16 y 25 años, que no habían experimentado todavía ningún síntoma de esquizofrenia. Se les sometió a escáneres cada 18 meses durante un período de 10 años. Y se compararon los resultados con los de 36 personas que no tenían ese riesgo de desarrollar el trastorno.

Cambios precipitados Según las investigaciones, es la primera vez que se descubren cambios en el tamaño cerebral antes de que personas con alto riesgo de esquizofrenia presenten síntomas de la enfermedad. A diferencia de estudios anteriores, estos cambios no se debían a los medicamentos, ya que ninguno de los participantes había sido medicado durante la investigación.

Se sabe que en personas con trastorno bipolar y esquizofrenia ocurre un encogimiento cerebral acelerado. Pero hasta ahora no se conocía si estos cambios surgían antes de que la persona presentara síntomas. Según los investigadores, el estudio muestra que en las personas con alto riesgo de la enfermedad podrían utilizarse escáneres para identificar el encogimiento en el cerebro y esto podría ayudar a los médicos a diagnosticar el trastorno y comenzar el tratamiento en las primeras etapas de la enfermedad o incluso antes de que ésta aparezca.

La investigación, publicada en Biological Psychiatry (Psiquiatría Biológica), muestra que la pérdida de tejido cerebral se concentra en áreas del cerebro que controlan la personalidad, la toma de decisiones y la conducta social. El doctor Andrew Macintosh, quien dirigió el estudio, afirma que «esta investigación representa la culminación de más de 10 años de trabajo y es un paso importante en el entendimiento de los orígenes de la esquizofrenia años antes de que aparezca la discapacidad».

FUENTE: EL UNIVERSAL

Las investigaciones más recientes sobre Esquizofrenia.

Cada año se producen nuevas investigaciones sobre la esquizofrenia. Aunque la esquizofrenia aún no se comprende por completo, nuevas investigaciones han logrado identificar algunas intervenciones potencialmente benéficas y algunas posibles causas de la esquizofrenia.

Investigación sobre prevención e Intervención Temprana

Un nuevo estudio encontró que tomar un suplemento de aceite de pescado antes de que aparezca cualquier síntoma de esquizofrenia en realidad puede ayudar a prevenir el desarrollo de la psicosis. Los investigadores probaron la eficacia del consumo a largo plazo de ácidos grasos Omega-3 para la prevención de los trastornos psicóticos.

Los resultados muestran que tomar Omega-3 no sólo reduce el riesgo de desarrollar trastornos psicóticos, sino que también puede ser una estrategia viable de prevención en niños con una predisposición a estados psicóticos. Los ácidos grasos omega-3 se han vuelto populares en la sociedad pues ayudan a prevenir las enfermedades cardíacas y el cáncer. Comúnmente llamado “aceite de pescado”, el Omega 3 puede comprarse en supermercados y farmacias.

Los ácidos grasos omega-3 y la posible prevención de la psicosis

En un estudio aleatorio de riesgo en adultos jóvenes, una investigación europea demostró que el consumo de los ácidos grasos Omega 3 (que se encuentran en el aceite de pescado) disminuyo la cantidad de adultos jóvenes que desarrollaron psicosis.

El efecto fue convincente, pero el número total de sujetos fue de sólo 81, por lo que el prometedor estudio debe repetirse con una muestra mayor. A pesar de esta limitación de la muestra, esta es una pieza contundente en la literatura de prevención, aunque aún queda mucho por comprender acerca de las dosis y efectos. En este momento, el director médico de NAMI aconseja que los adolescentes y adultos jóvenes que presenten los primeros síntomas de psicosis tomen ácidos grasos omega 3, ya que parecen ser pocos los riesgos de esta estrategia, comparados con el beneficio potencial. El estudio se puede encontrar en la edición de Febrero 2010 de la revista Archives of General Psychiatry.

El Proyecto RAISE

La recuperación después del episodio inicial de la esquizofrenia (RAISE) es una iniciativa de investigación iniciada por el Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH) en 2009 para explorar los beneficios del tratamiento temprano y agresivo para la reducción de los síntomas de la esquizofrenia. Investigaciones anteriores han demostrado que desarrollar un tratamiento agresivo durante las primeras etapas de la psicosis ha probado ser más beneficioso puesto que en estos momentos los síntomas responden mejor al tratamiento. Al abordar la enfermedad de forma temprana y diseñar un programa personalizado, los individuos pueden tener más éxito en la aceptación y el apego al tratamiento, mejorando en consecuencia sus habilidades de funcionamiento social en la vida.

La investigación sobre las causas de la esquizofrenia

La marihuana como disparador en ciertas personas

Hay dos grandes áreas de la causalidad de la esquizofrenia: la genética y la ambiental. Uno de estos factores ambientales que se ha estudiado en los últimos tiempos es el efecto que fumar marihuana tiene en el aumento del riesgo de experimentar síntomas psicóticos.

Las causas ambientales actúan mediante la detonación de genes específicos, provocando un efecto de «encender o apagar.» Según un estudio publicado en marzo de 2011 por el doctor Jim Van Os, los investigadores encontraron que fumar marihuana no sólo aumentó el riesgo de incidentes psicóticos, sino que incrementó el riesgo de que estas experiencias psicóticas se repitan. Resultados adicionales indicaron que el fumar marihuana es un factor causal en la aparición de la esquizofrenia más que una forma de automedicación.

Un estudio publicado en febrero de 2011, corroboró esta evidencia, comprobando que el consumo de marihuana llevó a una aparición más temprana de la esquizofrenia y casi siempre precedió a la manifestación de la enfermedad. La opinión de que el fumar marihuana es una de las causas de la esquizofrenia y no una consecuencia de la misma es confirmada por otro estudio, también publicado en febrero pasado, que encontró que ciertas variaciones genéticas incrementaron los efectos que la marihuana tiene como detonador de una psicosis. Esta literatura está fortaleciendo la evidencia de los riesgos que plantea el consumo de la marihuana para el desarrollo de la esquizofrenia.

Genética

Los genes y el riesgo

A diferencia de algunas otras condiciones, la esquizofrenia no es causada por una sola variación genética, sino que más bien es una compleja interacción de muchas influencias genéticas y ambientales. La investigación continúa para encontrar otras mutaciones genéticas que puedan ser posibles causas, aunque esto se ha confirmado en muestras pequeñas. Por ejemplo, una diferencia genética recientemente identificada parece aumentar la probabilidad de contraer esquizofrenia en 14 veces. Sin embargo, esta variación genética aparece sólo en un uno por ciento de los pacientes. Este estudio representa una tendencia a entender con más detalle algunas vulnerabilidades genéticas, pero aún no representa más que un pequeño porcentaje del total de los factores genéticos a analizar. Cada estudio en esta área de riesgo genético representa un avance, pero aun existe un largo camino por recorrer.

Educación de la Familia

Se demuestra la eficacia del programa educativo “De Familia a Familia” de NAMI

La Dra. Lisa Dixon y sus colegas de la Universidad de Maryland evaluaron el programa “De Familia a Familia” de NAMI. Se diseñó un estudio aleatorio controlado para evaluar el impacto en familias que tomaron el curso, y de manera aleatoria asignaron otro grupo que debía esperar para tomarlo después. Las personas que tomaron el curso reportaron haber adquirido conocimientos valiosos, mostraron mayor poder de decisión y mejores estrategias para sobrellevar su realidad que los miembros del otro grupo. Este es un estudio pionero en demostrar la efectividad de la intervención de la educación a nivel familiar. Es un estudio que permite que la abogacía sobre este popular programa sea aún más fácil, ya que ahora se cuenta con una base de datos validada científicamente.

Tratamiento

Un medicamento antipsicótico nuevo llamado lurasidone fue aprobado por los EE.UU. Food and Drug Administration (FDA) en febrero de 2011 y se distribuye bajo la marca Latuda. El Lurasidone ha demostrado ser eficaz en los síntomas positivos y negativos, y posiblemente también, en el tratamiento del déficit cognitivo y de la memoria. Crear medicamentos nuevos y más eficaces será siempre necesario.

Se está evolucionando hacia medicamentos que serán efectivos tanto en los síntomas positivos como en los negativos, y también en el tratamiento del deficit cognitivo y déficit de memoria. Tomar medicamento no es, y no debe ser la única manera de tratar una enfermedad mental grave como la esquizofrenia. La educación y el apoyo social son también cruciales para la recuperación. Sin embargo, el apoyo no sólo es crucial para la persona que vive con la esquizofrenia; la familia y los seres queridos de esta persona a veces necesitan apoyo.

El estudio antes mencionado acerca de la efectividad del programa “De Familia a Familia” mostro que, al concluir las 12 semanas del curso, los participantes demostraron un mayor sentimiento de empatía ante el ser querido enfermo, disminuyeron sus preocupaciones acerca del miembro de la familia que vive con la enfermedad y se fortalecieron en el cuidado de sí mismos.

En un seguimiento realizado seis meses después, se confirmó que esos beneficios permanecían aún, confirmando las bondades a largo plazo de participar en un programa de educación y apoyo como éste.

Fuente: NAMI. http://www.nami.org/Template.cfm?Section=Schizophrenia9&Template=/ContentManagement/C ontentDisplay.cfm&ContentID=117962

El entrenamiento cognitivo mejora la activación cerebral en la esquizofrenia

Mejorar la calidad de vida de los pacientes que sufren enfermedades neuropsiquiátricas como la esquizofrenia. Este es el objetivo que han alcanzado investigadores de la Universidad de California (EE UU), que por primera vez han descubierto cómo un tipo específico de entrenamiento cognitivo provoca significativas mejoras neuronales y conductuales en estos individuos.

La esquizofrenia se caracteriza por alteraciones en la percepción o la expresión de la realidad. «Los pacientes con esquizofrenia, un síndrome asociado con alucinaciones y delirios, así como con importantes déficits sociales y cognitivos, luchan por ser capaces de separar el mundo interior de la realidad exterior», afirma Sophia Vinogradov, científica de la Universidad de California en San Francisco y autora principal del estudio.

Además, los medicamentos actuales para la esquizofrenia no mejoran los déficits cognitivos, a pesar de ser fármacos que reducen los síntomas clínicos de la esquizofrenia. “Tampoco la psicoterapia convencional ha demostrado tener éxito, por lo que hay una urgente necesidad de nuevas estrategias terapéuticas», sostiene la investigadora. «Hay una urgente necesidad de nuevas estrategias terapéuticas»

Así, este nuevo trabajo publicado en la revista Neuron muestra que 16 semanas de entrenamiento intensivo (con procesos auditivos, verbales, visuales y cognitivos) provocan un mejor funcionamiento social varios meses más tarde y pueden tener implicaciones de largo alcance en la mejora de la calidad de vida de los pacientes que sufren enfermedades neuropsiquiátricas. «Con el fin de mejorar las funciones cognitivas complejas en las enfermedades neuropsiquiátricas, debemos centrarnos inicialmente en las deficiencias en los procesos de bajo nivel de percepción, así como en la memoria de trabajo y los procesos cognitivos sociales», explica Srikantan Nagarajan, otro de los autores.

«Nuestro estudio es el primero en demostrar que el entrenamiento cognitivo intensivo puede producir asociaciones del comportamiento del cerebro más ‘normales’ en los pacientes con esquizofrenia que, a su vez, predicen un mejor funcionamiento social meses más tarde» expone Vinogradov. «Estos hallazgos plantean la posibilidad de que las alteraciones neuronales en la esquizofrenia – y en otras enfermedades neuropsiquiátricas- no son fijas, sino que pueden ser susceptibles de intervenciones bien diseñadas cuyo objetivo sea la restauración del funcionamiento del sistema nervioso», subraya.

Un mejor funcionamiento social

En comparación con las evaluaciones previas al entrenamiento, los pacientes con esquizofrenia que recibieron 80 horas de entrenamiento computarizado (durante más de 16 semanas) mostraron mejoras en su capacidad para realizar tareas complejas, asociadas con una mayor activación de la corteza prefrontal medial (mPFC) – una región del cerebro relacionada con los procesos de control de la realidad-. «Encontramos que el nivel de activación de mPFC también está relacionado con un mejor funcionamiento social seis meses después del entrenamiento,» apunta Karuna Subramaniam, quien dirigió el estudio y analizó los datos.

Sin embargo, los pacientes en el grupo de control – que no recibieron entrenamiento cognitivo, sino que jugaron con viodeojuegos durante el mismo tiempo- no mostraron ninguna mejora.

“Esto demuestra que las mejoras neuronales y de comportamiento fueron específicos para el grupo de entrenamiento informatizado del paciente», concluye Subramaniam.

Referencia bibliográfica:

Subramaniam et al.: “Computerized cognitive training restores neural activity within the reality monitoring network in schizophrenia.” DOI Number is 10.1016/j.neuron.2011.12.024 Fuente: SINC

La esquizofrenia genera alteraciones específicas de la estructura cerebral

Los resultados de esta investigación demuestran que existen alteraciones en la estructura cerebral propias y especificas de la esquizofrenia. El estudio permite establecer futuras líneas de investigación en el área. Si los resultados del trabajo se replican se podría investigar cuándo y cómo se producen alteraciones del neurodesarrollo que darían lugar a las anomalías encontradas.

Hoy en día la esquizofrenia es considerada como una enfermedad del cerebro. Sin embargo, las alteraciones cerebrales presentes y cuáles son los mecanismos patogénicos subyacentes están aún por dilucidar. Un artículo publicado en la revista Schizophrenia Research demuestra que existen alteraciones en la estructura cerebral (aumento del volumen de ventrículos laterales y disminución del volumen cerebral total) que son propias y especificas de la esquizofrenia y que, por lo tanto, permiten establecer futuras líneas de investigación en esta área.

“Si los resultados de la investigación se replican”, explica Benedicto Crespo-Facorro, investigador principal del trabajo, “estaríamos en disposición de investigar cuándo y cómo se producen alteraciones del Neurodesarrollo que darían lugar a las anomalías encontradas. El estudio, de diciembre de 2009, describe una especificidad de las alteraciones estructurales cerebrales en las fases iniciales de la esquizofrenia en comparación con otras enfermedades psicóticas no afectivas.

Hasta ahora, la evidencia indica la asociación consistente entre las anomalías estructurales del cerebro y la esquizofrenia ya presentes en las fases tempranas de la enfermedad. Este estudio investiga la especificidad de las anomalías estructurales del cerebro en la esquizofrenia, utilizando el método de región de interés de análisis volumétrico en una muestra heterogénea de pacientes del espectro de la esquizofrenia en su primer incidente de la enfermedad.

En total, 225 sujetos, de los cuales 82 pacientes con esquizofrenia, 36 pacientes con trastorno esquizofreniforme, 24 pacientes con psicosis no esquizofrénica no afectiva, y 83 individuos sanos, se sometieron a una exploración cerebral de imagen resonancia magnética. Se evaluaron las variables morfométricas cerebrales cuantitativas: CFS cortical, ventrículo lateral, tejido cerebral total, materia blanca y volúmenes corticales y subcorticales de la materia gris. Se controló la contribución de características sociodemográficas, cognitivas y clínicas.

En comparación con los controles, los pacientes con esquizofrenia (P= 0.017) y con trastorno esquizofreniforme (P= 0.023) mostraron un aumento en el volumen cortical CFS. Los pacientes con esquizofrenia también tenían un volumen del ventrículo lateral marcadamente prolongado en comparación con los controles (P= 0.026). Los pacientes con psicosis no-esquizofrénica no-afectiva no diferenciaron significativamente en el ventrículo lateral y volúmenes corticales CFS en comparación a los controles.

Los pacientes con esquizofrenia y trastorno esquizofreniforme mostraron una disminución significativa del tejido cerebral total (- 1.30% y – 1.12% respectivamente). El volumen talámico se redujo (- 3.84%) en pacientes con esquizofrenia en comparación a los controles (P= 0.040). Las variables clínicas y cognitivas no estuvieron significativamente relacionadas con los cambios morfológicos.

Los cambios del cerebro encontrados en pacientes con un primer episodio de trastornos del espectro de esquizofrenia están robustamente asociados con el diagnóstico de esquizofrenia y trastorno esquizofreniforme y son independientes de las variables de intervención relevantes. La investigación en esquizofrenia

Los autores de esta investigación pertenecen al Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander: Benedicto Crespo-Facorro (miembro del IFIMAV. Fundación Marques de Valdecilla), Roberto Roiz-Santiáñez, Rocío Pérez-Iglesias, Diana Tordesillas-Gutiérrez, Ignacio Mata, José Manuel Rodríguez-Sánchez (todos ellos investigadores del CIBER de Salud Mental en el grupo G26), Enrique Marco de Lucas y José Luis Vázquez-Barquero, Investigador Principal del G26 del CIBERSAM.

La esquizofrenia es uno de los trastornos mentales más graves y que causa mayor grado de discapacidad, coste económico y sufrimiento familiar. Esta enfermedad es un objetivo prioritario de investigación dentro del Centro de Investigación Biomédica En Red de Salud Mental. La estructura del CIBERSAM incorpora una amplia red de centros básicos y clínicos en la que participan los grupos nacionales con máxima experiencia investigadora en esquizofrenia.

Su colaboración está permitiendo afrontar de manera multidimensional los problemas complejos relacionados con el origen, curso y tratamiento de esta enfermedad. La investigación del CIBER de Salud Mental está permitiendo avances destacables en ese conocimiento y han dado lugar a importantes publicaciones en revistas de máximo impacto internacional.

Fuente: CIBERSAM

Investigación realizada por Roger Cámara, voluntario de Ingenium ABP

Trastorno de Pánico

¿Qué está sucediendo?

  • Imagínese que entra a un elevador y de repente su corazón comienza a palpitar aceleradamente, siente un dolor en el pecho, comienza a sudar frío y siente que el elevador se va a caer y estrellarse contra el suelo. ¿Qué está sucediendo?
  • Imagínese que está manejando de regreso a casa después de ir al supermercado y de repente todo parece estar fuera de control. Siente bochornos. Todo a su alrededor se vuelve borroso y no sabe en donde está. Siente que se está muriendo. ¿Qué está sucediendo?

Lo que está sucediendo es un ataque de pánico, una respuesta de pánico incontrolable ante situaciones comunes y que no representan peligro alguno. Este tipo de ataques pueden indicar que alguien sufre del trastorno de pánico.

¿Qué es el trastorno de pánico?

Se dice que las personas que sufren cuatro o más ataques de pánico en un período de cuatro semanas sufren del trastorno de pánico. Se puede diagnosticar este padecimiento si la persona sufre menos de cuatro episodios de pánico en ese mismo lapso de tiempo pero que vive con el miedo frecuente o constante de sufrir otro ataque.

Para que se le diagnostique trastorno de pánico, la persona debe sentir por lo menos cuatro de los siguientes síntomas durante un ataque: sudores, bochornos o escalofríos, sensación de ahogo, palpitaciones aceleradas, dificultad para respirar, temblores, dolor en el pecho, sensación de desmayo, adormecimiento de las extremidades, náuseas, desorientación o sensación de morir, de que está perdiendo el control o perdiendo la razón.

Los ataques de pánico pueden sucederle a cualquiera y pueden ser causados por desequilibrios químicos u hormonales, drogas o alcohol, estrés u otros eventos. La gente muchas veces los confunde con ataques cardíacos o problemas respiratorios.

¿Qué son las fobias?

Las fobias son miedos irracionales e involuntarios a situaciones o cosas comunes (o respuestas a esas situaciones o cosas). Las personas que tienen fobias pueden también sufrir ataques de pánico cuando se enfrentan a la situación o se acercan al objeto que les hace sentir el terror. El «trastorno fóbico» es parte del amplio campo de los trastornos de ansiedad.

Las fobias se dividen en tres tipos:

  • Fobia específica (simple): miedo irracional a circunstancias u objetos específicos como embotellamientos de tránsito o serpientes.
  • Fobia social: miedo extremo a parecer tonto o estúpido o a no ser aceptado en público, lo que hace que la persona evite eventos o áreas públicas.
  • Agorafobia: miedo intenso de sentirse atrapado en una situación, especialmente en lugares públicos que se combina con el abrumante miedo de sufrir un ataque de pánico en un lugar desconocido. La palabra agorafobia en griego significa literalmente «miedo a la plaza pública».

Por lo general, las fobias son padecimientos angustiantes crónicos (a largo plazo) que no permiten que la persona realice actividades normales o vaya a lugares ordinarios y pueden causar serios problemas como la depresión. De hecho, por lo menos la mitad de las personas con fobias y trastornos de pánico, también sufren de depresión. El alcoholismo, la pérdida de productividad, los secretos y los sentimientos de vergüenza y baja autoestima con frecuencia aparecen cuando se tiene esta enfermedad. Para algunas personas es imposible salir o hacer algo fuera de sus casas sin la ayuda de alguien en quien confíen.

¿Qué significa «tenerle miedo al miedo»?

Muchas de las personas que sienten fobias o trastorno de pánico le «tienen miedo al miedo» o se preocupan de cuándo les va a dar el ataque siguiente. El miedo a sufrir más ataques de pánico puede hacer que la persona lleve una vida muy limitada. Las personas que tienen ataques de pánico con frecuencia comienzan a evitar las cosas que creen desencadenan sus ataques y dejan de hacer las cosas que antes hacían o dejan de ir a los lugares que antes frecuentaban.

¿Yo soy la única persona?

Se calcula que del 2 al 5 por ciento de los estadounidenses sufren de trastorno de pánico, de manera que usted no está solo si tiene los síntomas anteriores. Por lo general, el trastorno de pánico ataca por primera vez entre los 20 y 25 años. La angustia severa, por ejemplo, la que se siente con la muerte de un ser querido, puede generar ataques de pánico.

Un estudio realizado en 1986 por el Instituto Nacional de Salud Mental mostró que del 5.1 al 12.5 por ciento de las personas encuestadas habían sentido fobias en los seis meses anteriores al estudio. Los investigadores calcularon que 24 millones de Estadounidenses sufrirán alguna fobia en algún momento de su vida.

Las fobias son los principales trastornos psiquiátricos en mujeres de todas la edades. Una encuesta mostró que el 4.9 por ciento de las mujeres y el 1.8 por ciento de los hombres sufren de trastorno de pánico, agorafobia u otras fobias.

¿Qué causa el trastorno de pánico?

En verdad nadie sabe qué es lo que causa el trastorno de pánico, pero se están investigando ciertas teorías. Al parecer este trastorno se presenta en familias, lo que sugiere que por lo menos tiene una base genética. Algunas teorías sugieren que el trastorno de pánico forma parte de una ansiedad más generalizada en las personas que sufren ataques de pánico o que la ansiedad de separación severa puede transformarse en el trastorno de pánico o en fobias, más comúnmente la agorafobia.

Las teorías biológicas sugieren que podrían haber defectos físicos en el sistema nervioso de la persona. Por lo general, la hipersensibilidad del sistema nervioso, o un desequilibrio químico repentino podría generar los ataques de pánico. La cafeína, el alcohol y otros agentes también podrían desencadenar los síntomas. También hay teorías que sugieren que las personas que sufren ataques de pánico podrían tener dificultades para metabolizar el lactato, una sustancia que producen los músculos durante el ejercicio.

¿Existe un tratamiento para el trastorno de pánico?

Parece ser que hay más probabilidades de recuperación del trastorno de pánico cuando se usa una combinación de tratamientos para reducir los síntomas. La mayoría de las veces se administran medicamentos para bloquear los ataques de pánico, y cuando se usan junto con la terapia cognitiva o del comportamiento, con frecuencia, la persona supera sus miedos y recupera su vida normal.

Por otra parte, aunque del 75 al 90 por ciento de las personas que reciben tratamiento muestran mejorías significativas, solamente cerca de una cuarta parte de las personas afectadas por este padecimiento buscan el tratamiento adecuado.

La terapia cognitiva se usa para ayudar a la persona a pensar y comportarse adecuadamente. Los pacientes aprenden a hacer que el objeto o la situación que provoca el miedo se vuelva menos amenazante a medida que se exponen a ella hasta que, poco a poco se acostumbran. Los familiares y amigos pueden ayudar mucho en este proceso si ofrecen su apoyo y aliento.

Los medicamentos son más eficaces cuando se administran como parte de un plan de tratamiento general que incluye terapia de apoyo. Los antidepresivos y ansiolíticos son los medicamentos que producen los mejores resultados, aunque los betabloqueadores, los cuales limitan la actividad de las neuronas, son muy útiles para controlar las fobias sociales. Pregunte a su doctor sobre estos medicamentos o algunos otros que le pudieran ayudar.

Las costumbres saludables también podrían ayudar a las personas a superar el trastorno de pánico. El ejercicio, una dieta adecuada y balanceada, el consumo moderado de cafeína y alcohol y aprender cómo reducir el estrés son muy importantes.

Y recuerde que la familia, los amigos y demás personas que tienen o saben de su enfermedad le pueden ayudar, así que cuénteles sobre su tratamiento y cómo ellos le pueden ayudar.

NAMI autoriza la reproducción de esta información siempre y cuando se mencione a NAMI como autor (Julio 2005).

Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad

Por NAMI

¿Qué es el trastorno por déficit de atención con hiperactividad?

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (ADHD, siglas en inglés) se caracteriza por falta de atención, hiperactividad e impulsividad. Es el trastorno del comportamiento que más se diagnostica en la infancia y se calcula que afecta de un 3% a un 5% de los niños en edad escolar.

Aunque generalmente el ADHD se diagnostica durante la infancia, no es un trastorno que afecte sólo a los niños -muchas veces se prolonga hasta la adolescencia y a etapas posteriores. Frecuentemente no se diagnostica hasta muchos años después.

¿Cuáles son los síntomas del ADHD?

A decir verdad, existen tres tipos de ADHD, cada uno con síntomas diferentes: en el primero predomina la inatención; en el segundo predomina el aspecto hiperactivoimpulsivo y el tercero es una combinación de los anteriores. Las personas con ADHD en el que predomina la inatención frecuentemente:

  • Tienen dificultad para poner atención a los detalles o cometen errores torpes en los deberes de la escuela, trabajo y otras actividades
  • Tienen dificultad para fijar su atención en las labores o las actividades de recreación que están haciendo
  • Parecen no escuchar cuando se les habla directamente
  • No siguen instrucciones y no terminan los deberes de la escuela o del trabajo ni sus actividades
  • Tienen dificultad para organizar tareas y actividades
  • Evitan, les disgusta o se niegan a participar en tareas que exigen un esfuerzo mental sostenido
  • Se les pierden cosas que son necesarias para realizar tareas o actividades
  • Se distraen fácilmente con estímulos externos
  • Son olvidadizos en sus actividades diarias

Las personas con ADHD en el que predomina el aspecto hiperactivo-impulsivo frecuentemente:

  • Juguetean con las manos o los pies o no se quedan quietos en su asiento
  • Se levantan de su asiento cuando la situación exige que se queden sentados
  • Se mueven excesivamente o se sienten inquietos en situaciones en la que esto no es lo adecuado
  • Tienen dificultad para realizar actividades de recreación sin hacer mucho ruido
  • Están siempre en movimiento o actúan como si tuvieran un motor • Hablan excesivamente
  • Responden impulsivamente antes que se termine de formular la pregunta
  • Tienen dificultad para esperar su turno
  • Interrumpen o molestan a los demás

Las personas con ADHD de tipo combinado, el tipo más común de ADHD, padecen de una relación entre los síntomas de déficit de atención y de hiperactividad e impulsividad.

¿Qué se necesita para diagnosticar el ADHD?

El diagnóstico del ADHD se da cuando la persona presenta por lo menos 6 síntomas de las listas anteriores, comenzando algunos antes de los 7 años, y además presenta una clara disfunción en por lo menos dos situaciones: casa y escuela o casa y trabajo. Además debe haber clara evidencia de una disfunción clínica significativa en lo social, académico o laboral.

¿Qué tan común es el ADHD?

El ADHD afecta a aproximadamente dos millones de niños en EE.UU., o sea, un promedio de 1 niño por aula de escuela. En general, se ha visto que predomina más en varones en una proporción de 3 a 1 con respecto a las mujeres. El ADHD en que se manifiesta la combinación de los síntomas es el más común en varones de edad escolar, mientras que el trastorno en el cual predomina el déficit de atención es más común entre chicas adolescentes.

Aunque no existe información científica específica sobre la proporción de ADHD en adultos, este trastorno a veces no se diagnostica hasta la adolescencia o después, y la mitad de las personas con ADHD siguen teniendo síntomas del trastorno durante toda su vida. (Se piensa que las personas adultas a las que se les diagnostica ADHD han tenido elementos del trastorno desde la infancia.)

¿Qué es el ADD ? ¿Es distinto al ADHD?

Es una pregunta cada vez más difícil de responder en forma sencilla. El ADHD, o trastorno por déficit de atención con hiperactividad, es el único término para el diagnóstico clínico de los trastornos que se caracterizan por déficit de atención, hiperactividad e impulsividad. En términos generales la gente acostumbra mencionar al trastorno de déficit de atención y de hiperactividad como “ADD” (siglas en inglés), pero científicamente se utilizan las iniciales ADHD para referirse al mismo.

¿Está el ADHD vinculado a otros trastornos?

Sí. De hecho, síntomas como los del ADHD muchas veces se confunden o se presentan con otros trastornos neurológicos, biológicos y conductuales. Casi la mitad de los niños con ADHD (especialmente los varones) también tienden a padecer de lo que se conoce como trastorno de desafío oposicional, que se caracteriza por un comportamiento negativo, hostil y desafiante. El trastorno de conducta (caracterizado por agresión hacia personas y animales, destrucción de propiedad, engaño, hurto y serias situaciones en las que se rompen las reglas de conducta) se presenta simultáneamente en aproximadamente el 40% de los niños con ADHD. Aproximadamente un cuarto de los niños con ADHD (en su mayoría niños menores y varones) también sufren de ansiedad y depresión. Además, por lo menos 25% de los niños con el trastorno padecen de algún tipo de discapacidad de comunicación o aprendizaje. Existe además un vínculo entre el síndrome de Tourette (un trastorno neurobiológico que se caracteriza por tics motores y vocales) y el ADHD. Sólo un pequeño porcentaje de las personas con ADHD tienen también Tourette, pero por lo menos la mitad de los que padecen Tourette también tienen ADHD. Además, los estudios están comenzando a demostrar que síntomas parecidos a los de ADHD a veces son una manifestación del inicio del trastorno bipolar en la niñez.

¿Qué causa el ADHD?

En primer lugar, se debe entender que el ADHD no se debe a problemas de crianza ni tampoco el hecho que se padezca de ADHD significa falta de inteligencia o disciplina.

Existen fuertes pruebas científicas que apoyan las conclusiones de que el ADHD es un trastorno con base biológica. Recientemente los investigadores del Instituto Nacional de Salud Mental utilizaron la tomografía de emisiones tipo positrón (PET Scan, por sus siglas en inglés). Se observó que hay una disminución importante en la actividad metabólica en las regiones cerebrales que controlan la atención, el juicio en situaciones sociales y el movimiento en personas con ADHD, en comparación con la actividad metabólica de los que no padecen del trastorno.

Los estudios biológicos también sugieren que los niños con ADHD pueden tener niveles más bajos del neurotransmisor dopamina en regiones críticas del cerebro. Otras teorías sugieren que el tabaco, el alcohol y los fármacos utilizados durante el embarazo o la exposición a las toxinas en el medio ambiente, el plomo por ejemplo, pueden causar ADHD. Los estudios también apuntan hacia una base genética para el ADHD -el trastorno tiende a manifestarse en familias.

Si bien las primeras teorías señalaban que el ADHD podría ser causado por un pequeño trauma encefálico o daño cerebral debido a alguna infección o complicación durante el parto, se ha comprobado en estudios que esta hipótesis no tiene pruebas suficientes que la apoyen. Los estudios científicos tampoco han verificado que factores en la dieta influyan en la aparición de ADHD, o sean su causa principal.

¿Qué tratamiento existe para el ADHD?

Se han recomendado muchos tratamientos -algunos con buena base científica, otros sin ella -para las personas con ADHD. Los tratamientos que más se han comprobado son los fármacos y la terapia conductual.

• Fármacos

Los estimulantes son los fármacos que se usan con más frecuencia para el trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Los cuatro estimulantes que más se utilizan son el metilfenidato (Ritalin), dextroanfetamina (Dexedrine, Desoxyn), anfetamina y dextroanfetamina (Adderall) y pemolina (Cylert).

Estos fármacos aumentan la actividad cerebral, la cual es menor en aquellos con el trastorno, con lo que se aumenta la atención, se reduce la impulsividad, la hiperactividad y/o la agresividad. Los antidepresivos, los sedantes antipsicóticos y el antihipertensivo clonidina, (Catapres) también han demostrado su utilidad en algunos casos. El más reciente medicamento es el Atomoxetina (Straterra), el cual ha sido aprovado por el FDA y se trata de un inhibidor selectivo de la reabsorción de norepinefrina (neurotransmisor ubicado en el sistema simpático del sistema nervioso). Esta aclaración la busqué por la web para que se facilite lo que este medicamento hace, pero podés ignorarlo si no te parece necesario La reacción al tratamiento varía según el individuo por eso es importante trabajar de cerca y mantener la comunicación con el médico.

Algunos efectos secundarios de los estimulantes son la disminución de peso, falta de apetito, problemas para dormir y, en niños, un retraso temporal en el crecimiento. Sin embargo, estos efectos se pueden controlar ajustando la dosis. Se ha comprobado la eficacia de los fármacos en el tratamiento a corto plazo de más del 76% de las personas con ADHD.

• Terapia Conductual

También se ha demostrado la eficacia de estrategias de tratamiento, tales como premiar los cambios positivos de comportamiento y explicar claramente lo que se espera de las personas con ADHD. Además es importante que los familiares, maestros o jefes sean pacientes y comprensivos. Los niños con ADHD pueden también beneficiarse si quienes los atienden se fijan bien en su progreso, adaptando el entorno del aula para satisfacer sus necesidades y utilizando reforzadores positivos. Siempre que sea lo adecuado, los padres pueden trabajar con el distrito escolar para preparar un programa de educación individual (IEP).

• Otros tratamientos

Existe otra variedad de opciones de tratamiento (algunas bastante dudosas). Entre los tratamientos que no se han comprobado científicamente están la bioautoregulación (biofeedback), dietas especiales, tratamiento antialérgico, megavitaminas, ajustes quiroprácticos y anteojos de colores especiales.

NAMI autoriza la reproducción de esta información siempre y cuando se mencione a NAMI como autor (Julio 2005).

Trastornos de ansiedad en niños y adolescentes

¿Qué son los trastornos de ansiedad?

Los trastornos de ansiedad ocasionan sentimientos de angustia, de miedo e intranquilidad. Si no se atienden, estos trastornos pueden reducir la productividad dramáticamente y disminuir la calidad de vida de un individuo de una manera significativa. Los trastornos de atención en los niños pueden tener como consecuencia poca atención en el colegio, baja autoestima, relaciones interpersaonales deficientes, abuso del acohol y dificultad para adaptarse. Los trastornos de ansiedad son una de las enfermedades más comunes en los Estados unidos.

De la misma manera, estos trastornos son dificiles de reconocer con frecuencia y muchos de los que los sufren se avergüenzan y no piden ayuda o ignoran la realidad de que éstos pueden ser tratados efectivamente.

¿Cuáles son los trastornos de ansiedad más comunes?

  • Trastorno de pánico. Como su nombre lo indica, este trastorno produce ataques de pánico; estos son el sentimiento repentino de terror que ataca repentinamente y sin previo aviso. Los síntomas físicos incluyen: dolor de pecho, palpitaciones, falta de aliento, mareos, malestar estomacal, sensaciones de irrealidad y angustia de enfrentar la muerte. Niños y adolescentes con este tipo de trastornos pueden experimentar sensaciones irreales, exagerada conciencia de sí mismo y tensión.
  • Trastorno Obsesivo-Compulsivo. Este trastorno se caracteriza por la intrusa repetición de pensamientos no deseados (obsesiones), y/o acciones que parecen imposible de controlar (compulsiones). Los adolescentes pueden llegar a darse cuenta de que sus síntomas no tienen razón de ser y son excesivos, pero los niños más pequeños pueden angustiarse y afligirse con el solo hecho de impedirles sus hábitos convulsivos. El comportamiento compulsivo con frecuencia incluye: contar, arreglar y rearreglar las cosas o lavarse las manos en exceso.
  • Trastorno de Estrés Post-Traumático. Los síntomas persistentes de éste ocurren después de una expericencia traumática como el haber pasado por un abuso sexual, desastres naturales o violencia extrema. Algunas síntomas son: pesadillas durante el sueño, repentinos recuerdos de imágenes, entorpecimiento de las emociones, depresión sentimientos de enojo e irritabilidad.
  • Fobias. La fobia es una inhabilidad de controlar el miedo irracional a algo que tiene poco o nada de peligro. El miedo conduce a evitar objetos o situaciones que pueden causar sentimientos extremos de terror, miedo y pánico, lo cual puede restringir considerablemente la vida de una persona. Las fobias “específicas” se centran por lo general en objetos particulares (animales) o situaciones (las alturas, lugares encerrados, etc.). Los síntomas comunes en niños y adolescentes con “fobia social” son: hipersensibilidad a la crítica, dificultad para ser asertivos y baja autoestima.
  • Trastorno de ansiedad generalizada. Una indicación de trastorno de ansiedad generalizada es la preocupación crónica y exagerada acerca de actividades y eventos rutinarios en la vida que duran cuando menos seis meses. Los niños y adolescentes con este tipo de trastorno, por lo general son pesimistas y se quejan de fatiga, tensión, dolor de cabeza y náuseas.
  • Otros trastornos de ansiedad reconocidos son: agorafobia, trastorno de estrés agudo, trastorno de ansiedad producto d alguna enfermedad (como anormalidades de la glándula tiroides) y trastorno de ansiedad por substancias inducidas (como cafeína en exceso).

¿Existen causas conocidas para los Trastornos de Ansiedad?

Algunos estudios sugieren que los niños y los adolescentes son más dados a padecer algún rol importante en el desarrrollo de estos trastornos. Científicos del Instituto Nacional de la Salud Mental y también de algunos otros centros de investigación, han encontrado recientemente que algo del trastorno ObsesivoCompulsivo ocurre después de una infección o exposición a la bacteria estreptococo. Todavía están siendo llevadas a cabo algunas otras investigaciones para determinar quién está en mayor riesgo, por lo tanto es de mayor importancia tratar las infecciones de estreptococos en la garganta, efectiva y rápidamente.

¿Qué tratamientos hay disponibles para los Trastornos de Ansiedad?

Algunos tratamientos efectivos para los trastornos de ansiedad incluyen medicamentos, formas específicas de psicoterapia (conocidas como terapia conductual y terapia cognitiva conductual), terapia familiar o una combinación de varias. El tratamiento de terapia cognitiva conductual comprometa al joven en un aprendizaje para manejar sus miedos, modificando la forma en que él o ella piensa y se comporta, y practicando así nuevos comportamientos.

Por último, los padres y personas encargadas de estos niños y jóvenes con trastornos, deben aprender a ser comprensivos y pacientes. Con frecuencia planes específicos pueden ser desarrollados y el niño o adolescente debe ser involucrado en el proceso de tomar decisiones cuando sea posible.

NAMI autoriza la reproducción de esta información siempre y cuando se mencione a NAMI como autor. (Julio 2005)

Diagnóstico Dual

Actualmente 400 millones de personas sufren de trastornos mentales, neurológicos o psicosociales incluyendo los derivados del abuso del alcohol y de las drogas, cita en el 2001, la Dra. Gro Harlem Brudtland, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De acuerdo con el National Institute of Drug Abuse (NIDA), las personas que están diagnosticadas con desórdenes afectivos o de ansiedad, tienen el doble de probabilidad de sufrir también de un desorden relacionado con las drogas (abuso o dependencia) comparado con la población en general. (National Institue on Drug Abuse, 2008) A la co-ocurrencia entre un desorden mental y una adicción se le conoce como Diagnóstico Dual.

El 28.6% de la población en México ha padecido algún trastorno mental alguna vez en su vida, siendo el 14.13% los casos de ansiedad, el 9.2% uso de substancias y el 9.1 los problemas afectivos. Servicios de Atención Psiquiátrica (SAP), de la Secretaría de Salubridad y Asistencia.

Es común que las personas que sufren los síntomas de una enfermedad mental seria tal como Esquizofrenia, Bipolaridad, Depresión Mayor, Trastorno Obsesivo Compulsivo o Trastorno de Ansiedad Generalizada, encuentren un alivio temporal en el abuso de substancias de manera que recurren a ello como una forma de automedicación.

Esto se va convirtiendo en una enfermedad agregada que debe ser tratada de manera integral. National Institute on Drug Abuse, 2008. La enfermedad mental y el abuso de substancias son trastornos que la persona no puede controlar sin la ayuda profesional.

Los tratamientos interdisciplinarios en los que se incluya: tratamiento farmacológico, psicológico, rehabilitación laboral y social y psicoeducación, tanto para el paciente como para su familia, permiten la reinserción familiar, social, laboral y una vida digna.

La impulsividad propia de la juventud y el consumo de drogas eleva el riesgo de suicidio.

El 74.6% de quienes intentan suicidarse padecen uno o más trastornos mentales. Suicidal Behavior in the Mexican National Comorbidity Survey (MNCS): Lifetime and 12-month prevalence, psychiatric factors and service utilization. Estudios recientes demuestran que cuando la enfermedad mental y el abuso de substancias son tratados conjuntamente, los intentos de suicidio y episodios psicóticos disminuyen rápidamente.