Diagnóstico doble en la adolescencia

Con frecuencia los adolescentes son referidos a tratamiento por abuso de sustancias, pero no son enviados a un profesional de salud mental que pueda hacer un diagnóstico y dar el tratamiento adecuado a la verdadera causa que ocasiona el abuso de drogas y alcohol.

Los familiares y personas encargadas del cuidado de estos jóvenes saben lo difícil que es encontrar un tratamiento para un adolescente que abusa de las drogas o del alcohol, y que al mismo tiempo también está diagnosticado con una enfermedad mental (como el trastorno de déficit de la atención e hiperactividad, depresión o trastorno bipolar). Tradicionalmente los programas que tratan a individuos con enfermedades mentales, no consideran a individuos con problemas de abuso de sustancias, y los programas para quienes abusan de sustancias no están enfocados a atender a personas con una enfermedad mental. Por lo general los adolescentes se ven atrapados en el dilema donde el problema no es tratado de forma correcta.

¿Es común el diagnóstico doble?

La combinación de enfermedad mental y abuso de substancias es tan común que muchos doctores, hoy en día, suponen encontrarla. Los estudios demuestran que más de la mitad de los jóvenes diagnosticados con abuso de sustancias, también tienen una enfermedad mental diagnosticable.

¿Qué causa estos trastornos?

Los profesionales de la salud mental y adicciones creen cada vez más que éstos trastornos son de origen biológico y fisiológico.

¿Qué clase de tratamiento funciona?

Los familiares y las personas encargadas del cuidado del adolescente pueden sentir enojo y culparlo de ser necio y de voluntad débil. Tambien pueden verse lastimados porque el joven traiciona su confianza al mentir y al robar. Pero, es de suma importancia darse cuenta que la enfermedad mental y el abuso de substancias, son trastornos que el adolescente no puede controlar sin ayuda profesional. Los adolescentes con este tipo de síntomas no responden a advertencias simples como “dí no” o “ya déjalo”. La psicoterapia y los medicamentos, combinados con la participación en grupos de auto ayuda y otros grupos de apoyo, son de mucho beneficio, pero aún así, los pacientes son todavía muy propensos a recaer.

Los programas y terapias diseñados principalmente para jóvenes con abuso de substancias, no son recomendados para personas que tienen una enfermedad mental diagnosticada, pues dependen de técnicas de confrontación y se oponen al uso de medicamentos prescritos. Este tipo de estrategias agravan los problemas de las personas con una enfermedad neurobiológica diagnosticada, produciendo altos niveles de estrés que empeoran los síntomas y causando recaídas.

Si su adolescente tiene el trastorno de abuso de substancias:

  • No lo considere como una desgracia familiar, la recuperación es posible como en cualquier otra enfermedad.
  • Anime y facilite su participación en grupos de apoyo durante y después del tratamiento.
  • No se queje, sermonee o de clases acerca del tema.
  • No utilice el “si me amaras”, pues es como si le dijera “si me amaras no tendrías tuberculosis”.
  • Establezca límites y defina claramente las consecuencias de ciertos comportamientos. No tenga miedo de llamar a la autoridad si los adolescentes beben alcohol en su propiedad. Usted puede ser legalmente detenido/a y responsabilizado/a por poner en peligro a menores si no actúa a tiempo.
  • Evite las amenazas, a menos que las haya pensado detenidamente y definitivamente. Si opta por ellas, deberá llevarlas a cabo, ya que amenazas inútiles solo hacen que la persona con trastorno de abuso de substancias sienta que lo que usted dice no es en serio.
  • Durante la recuperación anime al adolescente a pertenecer a alguna actividad escolar supervisada por un adulto, después de clases. Si no puede hacerlo, un empleo de medio tiempo o algún trabajo voluntario puede ayudar a incrementar su auto-estima.
  • No espere una recuperación del 100% inmediatamente. Como cualquier otra enfermedad, existe un período de convalecencia. Anticipe que pueden haber recaídas y temporadas de tensión y resentimiento entre los miembros de la familia.
  • Ofrezca mucho amor, apoyo y comprensión durante el tiempo de recuperación.

¿Cómo afrontar el problema?

Los equipos de asesoramiento y consultas sobre medicamentos y psiquiatría, coinciden al opinar que ambos trastomos deben ser tratados al mismo tiempo. Estudios recientes demuestran que cuando la enfermedad mental y el abuso de sustancias son tratados conjuntamente, los intentos de suicidio y episodios psic162ticos disminuyen rápidamente.

Debido a que las personas con diagnóstico doble no son candidatos para los tradicionales programas de 12 pasos, existe la necesidad de desarrollar en las comunidades programas especiales basados en el principio de manejo de los dos trastomos al mismo tiempo.

Las personas que logran adquirir una positiva y amplia red social, tienen muchas más posibilidades de controlar su enfermedad. También son muy importantes las actividades sanas de entretenimiento.

¿Cuál es el primer paso en el tratamiento?

El primer paso es establecer e identificar el diagnóstico doble. Esto puede ser difícil debido a que los síntomas de un trastomo pueden imitar o asemejarse a los síntomas del otro; por lo que es recomendable acudir a un psicólogo o a un psiquiatra.

Los afiliados locales de NAMI con mucho gusto pueden referir profesionales de la salud mental. Con tal fin, por favor contáctese con la línea de ayuda NAMI al 1-800-950-6264. Una vez que un profesional haya confirmado el diagnóstico doble de enfermedad mental y abuso de sustancias, los profesionales de salud mental y las familias deben trabajar juntos en una estrategia de colaboración para integrar el cuidado y la motivación del adolescente.

¿Cómo son los programas modelo para tratar la enfermedad mental y el abuso de substancias?

Hay un numero creciente de programas modelo. Los grupos de apoyo son un componente importante de estos programas. Los adolescentes se dan apoyo entre sí a medida que van reconociendo el rol negativo del alcohol y las drogas en sus vidas; aprenden a socializarse y a reemplazar el uso de las substancias con nuevas formas de comportamiento, obteniendo ayuda para enfrentar situaciones concretas que se presentan debido a su trastomo neurobiológico (enfermedad mental).

Busque programas que tengan grupos de apoyo para los miembros de la familia y amigos a través de NAMI. Llame ahora mismo al 1-800-950-6264.

NAMI autoriza la reproducción de esta información siempre y cuando se mencione a NAMI como autor (Julio 2005).

La Depresión Severa

¿Qué es la depresión severa?

La depresión severa es una seria enfermedad cuyos síntomas incluyen humor deprimido, disminución en el nivel de energía y en el interés por la vida, molestias físicas, cambios en los patrones de alimentación y sueño, y pensamiento y movimientos ya sea lentos o agitados. La depresión severa no es una tristeza pasajera.

Si no se obtiene tratamiento, los síntomas pueden durar semanas, meses o años, sin embargo, un tratamiento adecuado puede ayudar a la mayoría de las personas que sufren de depresión. La depresión severa es una enfermedad seria que afecta anualmente a 9.9 millones de adultos en Estados Unidos, el equivalente a aproximadamente el 5% de la población. La depresión severa causa más casos de incapacidad en Estados Unidos que cualquier otra enfermedad.

Comparado con el número de casos anuales de trastornos depresivos que se presentan en los hombres (3.2 millones), más del doble (6.7 millones) se presentan en mujeres. A diferencia de los sentimientos normales y pasajeros de tristeza, pérdida y duelo, la depresión severa continúa y causa serios problemas de pensamiento, comportamiento, estado anímico, actividades y salud en la persona.

Con frecuencia, la depresión severa comienza entre los 15 y 30 años de edad, pero también puede presentarse en niños y ancianos. Todas las personas, independientemente de su edad, grupo étnico o económico, pueden sufrir de depresión. Más de la mitad de las personas que sufren un episodio de depresión seguirán teniendo episodios hasta una o dos veces al año si no reciben tratamiento. Sin tratamiento, una persona con depresión puede llegar al suicidio.

La depresión severa, conocida también como depresión clínica o depresión unipolar, es solamente un tipo de trastorno depresivo. Otros trastornos depresivos incluyen la distimia (una modalidad crónica pero menos severa que la depresión clínica) y el trastorno bipolar (o maniacodepresión). Las personas que sufren de trastorno bipolar, por lo general sufren de episodios alternados de depresión y manía.

Durante los períodos de manía, las personas se encuentran en un estado anímico de «exaltación» anormal o se sienten inusualmente irritables. Estas personas podrían tener una opinión de ellas mismas o de sus habilidades extremadamente buena aunque poco realista; puede haber también un aumento marcado de energía, pensamientos furtivos y habla muy rápida.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión severa?

El comienzo del primer episodio de depresión severa podría no ser obvio si es gradual o leve, pero la persona por lo general comienza a comportarse y a pensar de una manera muy diferente a lo usual. Frecuentemente los síntomas incluyen:

  • Ánimo muy triste o irritable que no mejora
  • Cambios muy notables en el patrón de sueño, apetito y energía
  • Dificultad para pensar, concentrarse y recordar
  • Movimientos físicos lentos o agitación poco usual
  • Falta de interés o placer en las actividades que disfrutaba generalmente
  • Sentimiento de culpa, de no valer nada, de desesperanza y de un gran vacío
  • Ideas repetidas sobre el suicidio o la muerte
  • Malestares físicos constantes que no responden al tratamiento, por ejemplo, dolor de cabeza, molestias digestivas y dolor

Cuando se presentan varios síntomas de depresión que duran más de dos semanas y causan problemas para llevar a cabo las actividades diarias, la persona necesita tratamiento profesional.

¿Qué causa la depresión severa?

No existe una sola causa de la depresión severa. Lo más probable es que tanto factores psicológicos y biológicos como ambientales tengan que ver con la causa de este trastorno. Los científicos han descubierto que la depresión severa es un trastorno biológico del cerebro, y los estudios que se han realizado muestran que las personas deprimidas podrían tener algún problema con las sustancias químicas en el cerebro.

La norepinefrina, la serotonina y la dopamina son tres sustancias químicas que se encuentran en el cerebro (se les llama neurotransmisores) que permiten que las neuronas o células cerebrales se comuniquen entre sí.

Los científicos creen que estas sustancias podrían tener algo que ver con la depresión severa. Si hay muy poca cantidad de estas sustancias necesarias para el cerebro, se podría presentar la depresión clínica.

Los medicamentos antidepresivos son de utilidad porque producen mayores cantidades de la sustancia química necesaria o bien, hacen que esas sustancias funciones con más eficacia. Los científicos también han descubierto que los genes podrían predisponer a una persona más que a otra a que sufra depresión severa. Cuando la persona tiene familiares que sufren de esta enfermedad, corre un riesgo mayor de también sufrir de depresión.

No todas las personas que tienen o han tenido familiares con depresión van a sufrirla, pero algunas personas tienen cierta predisposición biológica que las hace más vulnerables a la depresión. A veces, las circunstancias de la vida de una persona, por ejemplo, la muerte de un ser querido, una pérdida o un cambio fuerte, el estrés crónico o el abuso de las drogas o el alcohol podría desencadenar la depresión, y también se sabe que hasta algunas enfermedades o medicamentos la pueden causar.

No obstante, la depresión puede presentarse sin que haya ninguno de estos factores en la vida de la persona y aunque no haya ninguna crisis o enfermedad física.

¿Cuál es el tratamiento para la depresión severa?

Aunque la depresión severa puede ser una enfermedad devastadora, por lo general responde muy bien al tratamiento.

Entre el 80 y 90 por ciento de las personas con depresión severa pueden mejorar mucho, reanudar sus actividades diarias normales y sentirse bien si siguen un buen tratamiento.

Hay muchos tratamientos disponibles, pero el más adecuado depende de la persona y de la severidad de la enfermedad. Existen tres tratamientos básicos para la depresión: los medicamentos, la psicoterapia y la terapia electroconvulsiva (ECT, siglas en inglés). A veces, cada una de estas se utiliza por separado y a veces se combinan según lo que sea mejor para cada persona.

Medicamentos. Los problemas con las sustancias químicas del cerebro que llamamos neurotransmisores (como la serotonina, la dopamina y la norepinefrina) se pueden corregir tomando antidepresivos. La mayoría de las veces se recetan los cuatro grupos de antidepresivos siguientes para combatir la depresión:

  • Antidepresivos tricíclicos (TCAs) se usan mucho en casos de depresión severa. Los TCAs mejoran el estado de ánimo y el comportamiento pero por lo general, se necesitan de tres a cuatro semanas para que comiencen a surtir efecto y la persona comience a responder. Estos medicamentos incluyen amitriptilina (Amititril, Elavil), desipramina (Pertofrane, Norpramine), doxepina (Sinequan), imipramina (Antipress, Imavate, Tofranil), nortriptilina (Aventyl, Pamelor) y protriptilina (Vivactyl). >Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) con frecuencia son eficaces en personas que no responden a otros medicamentos para la depresión o que tienen depresiones «atípicas» con un alto grado de ansiedad, que pasan mucho tiempo durmiendo, y que tienen características de irritabilidad, hipocondría (se imaginan que tienen una enfermedad física) o fobia (miedo extremo que no es realista). Estos medicamentos incluyen fenelzina (Nardil) y sulfato de tranilcipromina (Parnate).
  • Inhibidores selectivos de la reabsorción de la serotonina (SSRIs) afectan al neurotransmisor llamado serotonina. En general, los SSRIs producen menos efectos secundarios que los TCAs y los IMAO. Estos medicamentos incluyen la fluoxetina (Prozac), sertralina (Zoloft) y paroxetina (Paxil).
  • Inhibidores de la reabsorción de serotonina y norepinefrina (SNRIs) representan un tratamiento útil como primera opción o si otros medicamentos no han surtido un buen efecto. En general, los SNRIs producen menos efectos secundarios que los TCAs y los IMAO. Los SNRI más conocidos son la venlafaxina (Effexor).
  • Bupropion (Wellbutrin) es un antidepresivo más reciente que afecta los neurotransmisores dopamina y norepinefrina. En general, el bupropion produce menos efectos secundarios que los TCAs y los IMAO.

    Las personas que sufren de depresión severa y sus familiares deben tener mucho cuidado cuando se comienza el tratamiento porque se recuperan los niveles de energía y la capacidad de actuar antes de que mejore el estado anímico. Este es el momento en el que a una persona deprimida se le facilita tomar decisiones – pero sigue deprimida — y el riesgo de suicidio es muy alto.

Psicoterapia. Existen varios tipos de psicoterapia muy útiles para los casos de depresión, por ejemplo la terapia cognitiva/del comportamiento (CBT) y la terapia interpersonal (IPT). Los casos leves o moderados de depresión se pueden tratar con mucho éxito con cualquiera de estas terapias individualmente, pero en los casos de depresión severa, la persona tiene más probabilidades de responder mejor a una combinación de psicoterapia y medicamentos.

  • Terapia cognitiva/del comportamiento (CBT) ayuda a cambiar los pensamientos y el comportamiento negativos que se observan con la depresión. Enseña a las personas a cambiar los comportamientos que contribuyen a su enfermedad.
  • Terapia interpersonal (IPT) se concentra en mejorar las relaciones personales que pueden empeorar la depresión.
  • Terapia electroconvulsiva (ECT) es un tratamiento altamente eficaz para los episodios de depresión severa, especialmente cuando los medicamentos, la psicoterapia o la combinación de ambos no funciona bien o funciona muy lentamente para aliviar los síntomas como la psicosis o las ideas suicidas

¿Cuáles son los efectos secundarios de los medicamentos para la depresión?

Todos los medicamentos tienen efectos secundarios y distintos medicamentos tienen efectos secundarios diferentes. Además, en cada persona los efectos secundarios se manifiestan en una forma diferente.

En aproximadamente el 50 por ciento de las personas que toman antidepresivos se presentan algunos efectos secundarios durante las primera semanas del tratamiento, pero estos generalmente son pasajeros o leves. Los efectos secundarios que presentan problemas en particular se pueden controlar cambiando la dosis del medicamento, cambiando a otra medicina o dando tratamiento a los efectos secundarios con otras medicinas.

  • Los efectos secundarios de los antidepresivos tricíclicos (TCAs) incluyen sequedad de la boca, estreñimiento, problemas de la vejiga, problemas sexuales, vista borrosa, mareos, somnolencia, erupciones cutáneas y pérdida o aumento de peso.
  • Los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) podrían tener interacciones peligrosas con ciertos alimentos ahumados, fermentados o encurtidos y algunas bebidas o medicamentos específicos porque aumentan la presión arterial cuando se combinan con los IMAO. Otros efectos secundarios menos serios pueden incluir aumento de peso, estreñimiento, sequedad de la boca, mareos, dolor de cabeza, somnolencia, insomnio y efectos secundarios sexuales (problemas de excitación o satisfacción sexual).
  • Los SSRIs y SNRIs tienden a producir menos efectos secundarios, pero pueden causar náuseas, nerviosismo, insomnio, diarrea, erupción cutánea, agitación o efectos secundarios sexuales (problemas de excitación o satisfacción sexual).
  • El Bupropion generalmente causa menos efectos secundarios que los TCAs y los IMAO. Los efectos secundarios que se pueden presentar con este medicamento incluyen agitación, insomnio, dolor de cabeza o empeoramiento de las migrañas, temblores, sequedad de la boca, confusión, frecuencia cardíaca rápida, mareo, náusea, estreñimiento, molestias menstruales y erupción cutánea. El Bupropion (Wellbutrin) se retiró temporalmente del mercado poco después de que se introduj primera vez porque algunos pacientes sufrieron convulsiones al tomarlo, pero estudios posteriores demostraron que las convulsiones estaban asociadas principalmente con dosis altas (dosis superiores a la dosis más alta que se recomienda actualmente de 450 mg/día). Otros factores que aumentan el riesgo de tener convulsiones son antecedentes de convulsiones o trauma en el cerebro, trastornos de la alimentación, consumo excesivo de alcohol o tomar otras drogas. Con las nuevas advertencias y las dosis menores que se recomiendan, se ha reducido grandemente la probabilidad de tener convulsiones cuando se toma este medicamento.

Se autoriza la reproduccion de esta hoja informativa en su totalidad, pero el nombre de NAMI, la marca de servicio y la informacion de como contactarnos debe ser incluida (Julio 2001)

Cosas importantes que debe saber si su familiar tiene depresión

  • Muchas personas con depresión severa negarán estar tristes. En este caso, usted generalmente puede «ver» la depresión en la cara de la persona: Las personas con depresión reflejan notables expresiones de tristeza y amargura; los rasgos faciales se observan caídos. Algunas personas describen la depresión como estar “alicaídos” o “no sentir nada”. Se quejan constantemente de dolores físicos en lugar de sentir tristeza. El manual DSM-IV indica que las señales a buscar son «lloriqueo, tristeza, amargura, irritabilidad, reflexión obsesiva, ansiedad, fobias, preocupación excesiva por la salud física, quejas de dolor».
    Las personas con depresión sufren una desesperación enorme; esta angustia mental y física es muy real para ellos.
  • La mayoría de las depresiones severas duran al menos un año. La duración de un episodio de depresión normalmente dura de 4-6 meses, pero hay un «remanente» en la depresión severa; los que la sufren permanecen demasiado vulnerables a una recaída si dejan de tomar los medicamentos demasiado rápido. Por eso es que los doctores recomiendan seguir tomando antidepresivos por lo menos 9 meses y luego dejarlos poco a poco.
  • No deje que le engañe la persona deprimida que aún está «funcional». Muchas personas con una depresión agitada o depresión atípica, tratarán de mantenerse ocupados para escapar de la melancolía y distraerse del dolor que sienten. Ellos negarán su desesperación y esto parecerá indicar que ellos no están seriamente enfermos. Las personas con una ligera forma de depresión pueden parecer completamente funcionales, pero por debajo están haciendo un gran esfuerzo nada más para sobrevivir. A las personas con depresión siempre se les hace muy difícil hacer tareas sencillas, aunque no digan nada sobre esto.
  • La depresión atípica puede engañar al paciente y a la familia. La razón es que esta forma de depresión se puede aliviar con un viaje placentero, una visita con amigos, etc., los pacientes y familiares pueden pensar que el problema es «personal» en lugar de biológico. Ellos dirán, «Bueno, si hace esto y eso la hace feliz, ¿porqué no se siente mejor mas frecuentemente?”. O, «Si hace esto y eso mejora su humor, entonces debe trabajar más duro para estar bien». Este malentendido del proceso de la enfermedad llevará a los demás a creer que cuando una persona se deprime es por “falta de esfuerzo», que la persona deprimida «sencillamente no está haciendo lo suficiente para superarlo».
  • Recuerde: la reacción del ánimo es la característica predominante de la depresión atípica. Agradezca que su familiar tiene una depresión donde puede algunas veces sentirse bien, y no responsabilice al paciente por regresar a la melancolía.
  • Mucho ocurre en la depresión que aquellos que están «afuera» no ven. Detrás del encubrimiento esmerado, el proceso interno de la depresión es severo y tumultuoso. Las personas deprimidas sufren constantemente con sus propias recriminaciones de cuán malos, estúpidos, feos, o sin valor son; hay una voz interna continua y crítica que desgarra a la persona, reprochando cada movimiento, inventando explicaciones para toda decisión. La desmoralización y la desesperación son universales en esta enfermedad, como también lo es la indecisión, el cambiar de opinión, olvidar las cosas y no ser capaz de concentrarse. Las personas con depresión severa aparentan estar pensativas y metidas en sí mismas. Este diálogo interno, incesante y negativo, llena al que lo sufre de una vergüenza intensa. Por esta razón, muchas personas con depresión psicótica no admitirán prontamente sus delirios.
  • No es posible predecir si su familiar con depresión severa va a intentar suicidarse ni cuándo. La mayoría de las personas con depresión severa piensan en el suicidio. Para muchos, estos pensamientos no son un deseo de morir, sino de simplemente liberarse de la terrible angustia mental que sufren; o se sienten como una carga para los demás. La mayoría de las personas con depresión hablan de sus ideas de suicidio si usted les pregunta, y siempre es importante discutir con ellos esta característica letal de su enfermedad. Pero, otras personas con depresión severa no revelan absolutamente nada sobre sus planes de suicidio. Los factores estadísticos de alto riesgo asociados con el suicidio son: tener depresión melancólica o depresión bipolar (especialmente con características psicóticas); tener un trastorno de pánico comórbido; tener un historial de intentos de suicidio, antecedentes familiares de suicidio, y abuso de sustancias concurrente.
  • Los familiares deben consultar con el doctor que hace el diagnóstico. Las personas con depresión se sienten tan culpables y avergonzadas de sí mismas, que no es probable que admitan estos sentimientos ante los demás. Cuando se les pregunta, la tendencia es no reportar la severidad de su estado, lo que representa un problema real. Esta es una razón por la cual muchos médicos generales no detectan la depresión – la persona deprimida niega o minimiza sus síntomas.
  • Los Criterios DSM-IV de la depresión, exigen información «de afuera» para llegar al diagnóstico correcto. DSM-IV ha incluido sus comentarios como un componente importante para el diagnóstico, así: «La entrevista es esencial para detectar síntomas de un episodio de depresión severa. Puede haber problemas en identificar la depresión por la dificultad de concentración, falta de memoria o una tendencia a negar, subestimar o no explicar los síntomas. La información de otras personas puede ser especialmente útil para aclarar el curso del episodio de depresión severa actual o anterior y en saber si han habido episodios maníacos o hipomaníacos» (p. 322). De manera que debe insistir en su derecho a aportar su información al proceso de diagnóstico.

fuente: NAMI (NATIONAL ALLIANCE OF MENTAL ILLNESS)

NAMI autoriza la reproducción de esta información siempre y cuando se mencione a NAMI como autor (Julio 2005)

Nutricionista recomienda el consumo de OMEGA 3 para combatir la depresión

Diversos estudios han determinado que estos ácidos grasos esenciales juegan un papel importante en el combate del desarrollo de la depresión y en otras patologías mentales. Se ha encontrado que altas concentraciones en sangre de un tipo de omega 3 que se encuentra en pescados, se relaciona con menores incidencias de suicidio. En los últimos años los nutricionistas han recomendado insistentemente el consumo de pescado.

Este alimento no sólo tiene menor cantidad de grasas saturadas que las carnes rojas, sino que además aquellos conocidos como grasos o azules son fuente importante de un ácido graso esencial, denominado omega 3. El omega 3 y omega 6 son ácidos grasos que el organismo no es capaz de sintetizar y que debe recibir a través de la dieta. Son del tipo poliinsaturados, considerados por tanto “grasas buenas”.

Existen enfermedades en las cuales el suplemento de omega 3 ha tenido positivos efectos, como en el caso de la prevención de la depresión. Efectivamente “en países industrializados occidentales, donde se observa una baja ingesta de pescado, se observa una alta incidencia de depresión, como evidencía una revisión de la información de nueve países realizada por el Dr. Joseph Hibbeln”, argumenta Evelyn Muñoz, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello. Según la académica otros estudios también han encontrado que altas concentraciones en sangre de ácido docosahexanoico (DHA), un tipo de omega 3 que se encuentra en pescados, se relacionan con el aumento de la regeneración de serotonina y menores incidencias de depresión y suicidio.

Al respecto el Journal of Affective Disorders publicó un estudio donde existían niveles menores de omega 3 en la membrana de los glóbulos rojos de personas con depresión, versus el grupo control sano. “También concluyeron que la gravedad de la depresión era inversamente proporcional a los niveles de omega 3 en la membrana de glóbulos rojos y la ingesta dietaria”, agrega la nutricionista.

En el 2003 el American Journal of Clinical Nutrition presentó el estudio Rótterdam, que concluyó que las personas con depresión tenían niveles menores de omega 3 que aquellos que no padecían la enfermedad. “En base a la evidencia existente, se indica el uso de suplemento de omega 3, de 3 a 4 gramos al día, en pacientes en tratamiento con medicamentos antidepresivos.

Al parecer, en ellos mejora la respuesta al tratamiento”, subraya la especialista. Seguir la dieta Evelyn Muñoz recomienda alimentos con omega 3 como pescados grasos y sus aceites: salmón, jurel, atún, caballa y sardina. Aunque también podemos consumirlo de algunos alimentos de origen vegetal: semillas y aceite de linaza, aceite de canola, aceite de soya, semilla o aceite de chía y nueces.

Son fuente de omega 6 los aceites de maíz, maravilla o girasol, sésamo, pepita de uva y soya, y en menor cantidad nueces y semillas de maravilla. También aportan omega 6 las margarinas elaboradas a partir de los aceites mencionados como fuente de este nutriente y los productos que contengan dentro de sus ingredientes alguno de estos alimentos.

“La alimentación del ser humano en sus inicios estaba compuesta en gran parte por productos del mar y vegetales. La relación omega 6: omega 3 era 4:1 e incluso menos. Con el paso del tiempo, se produjeron cambios en el estilo de vida y así en los hábitos alimentarios que se tradujeron en el reemplazo de dichos alimentos en su mayor parte por otras carnes, cereales y productos elaborados”, dice.

Para cubrir las necesidades normales de consumo de pescado, la académica de la UNAB, sugiere incluirlo en la dieta por lo menos 2 veces por semana, privilegiando aquellos ricos en omega 3 e incorporar nueces (5 unidades) u otro alimento de los mencionados diariamente como colación o dentro de la alimentación. Es importante considerar que no se debe reemplazar ni cambiar la dosis del medicamento antidepresivo al consumir mayor cantidad de omega 3 y consultar siempre antes con el especialista al incluir complementos vitamínicos que contengan omega 3 en su dieta.

La depresión se puede esconder detrás de la inapetencia sexual y del dolor de espalda

El 69 por ciento de los pacientes que padecen depresión sólo comunica síntomas somáticos, como dolor de espalda, mareos o malestar gástrico. Unos males que pueden enmascarar cuadros de depresión o de ansiedad crónica y que despistan a los profesionales sanitarios, retrasando y empeorando el diagnóstico correcto.

De hecho, estos síntomas físicos se asocian a una mayor severidad del trastorno depresivo. Así, la pérdida del interés sexual, fatiga, palpitaciones, que el dolor varíe de una visita a otra, que ningún tratamiento analgésico funcione, así como que cualquier molestia o sensación de cansancio y desánimo dure más de dos semanas, son algunos de los indicios que deben hacer sospechar al médico de que su origen no es orgánico, sino posiblemente una depresión.

Ante estos síntomas, el paciente suele acudir a su médico de Atención Primaria (AP), «puerta de entrada al sistema sanitario», por lo que el papel de este profesional se convierte en «fundamental» a la hora de detectar los casos de depresión enmascarada. «La presencia conjunta de ansiedad, depresión y síntomas somáticos es casi más la norma que la excepción», ha subrayado el médico psiquiatra del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda, el doctor Luis Caballero, y asesor en la especialidad de esta guía.

Por todo ello, la Organización Médica Colegial de España (OMCE), el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y Lilly han presentado este jueves la «I Guía de Buena Práctica Clínica en depresión y ansiedad con síntomas somáticos», una publicación cuyo objetivo es ayudar a los profesionales de Atención Primaria a reconocer los síntomas somáticos y mejorar así su diagnóstico.

Más en las mujeres En España hay entre 1,2 y 1,5 millones de personas con depresión, aunque se estima que casi la mitad de los pacientes no están diagnosticados. La prevalencia de la depresión es dos veces superior en la mujer que en el hombre, y se calcula que una de cada cuatro mujeres va a sufrir esta enfermedad a lo largo de su vida.

La patología es más frecuente entre los 18 y 48 años, coincidiendo con el periodo fértil de la mujer, por lo que hay estudios que relacionan la aparición de la depresión con los estrógenos.

Fuente: ABC de España

Asocian el consumo de café con un menor riesgo de depresión en mujeres

Han demostrado que posee un efecto protector, pero no su capacidad para reducir la incidencia de la enfermedad

 El consumo de café con cafeína podría disminuir el peligro de sufrir depresión en mujeres, según un estudio de científicos estadounidenses, publicado en ‘Archives of Internal Medicine’.

Los autores han demostrado cierto efecto protector de la cafeína frente a esta enfermedad, aunque no han podido verificar que su consumo reduzca el peligro de contraerla. Para llegar a estas conclusiones, los científicos analizaron las pautas alimentarias de 50.739 mujeres estadounidenses sin depresión de una edad media de 63 años, a las que realizaron un seguimiento entre los años 1996 y 2006.

A través de cuestionarios se informaron de la frecuencia de su consumo de café con y sin cafeína, té no herbal, bebidas no alcohólicas, chocolate y refrescos con cafeína y sin ella. Los datos recabados mostraron que 2.607 de ellas desarrollaron episodios de depresión durante ese periodo.

Además, observaron que las mujeres que consumían dos o tres tazas de café diarias experimentaron una reducción del 15% del riesgo de sufrir depresión respecto con las que solo bebían una taza. Esa disminución del riesgo relativo alcanzó el 20% cuando el consumo era superior a las cuatro tazas diarias. «La identificación de factores de riesgo de depresión entre mujeres y el desarrollo de nuevas estrategias de prevención son una prioridad de salud pública», afirman los autores del estudio.

Y es que la depresión, que es una enfermedad crónica, se ha convertido en uno de los males de nuestra época y su incidencia entre la población femenina duplica la presencia entre los hombres.

Fuente: Consumer EROSKI, españa

Hechos Sobre La Depresión

¿Qué es la Depresión?

La depresión es una enfermedad tratable caracterizada por cambios en el estado de ánimo, que afecta la forma de pensar, la energía y el comportamiento, de más de 23 millones de adultos tan solo en los Estados Unidos de America cada año. Es el padecimiento severo del cerebro más común en los Estados Unidos.

La depresión es más que la inevitable tristeza o decepción que acompaña a los altibajos de la vida. Es una combinación de cinco o más síntomas identificables que son muy distintos al rango normal de sentimientos y comportamientos de una persona. Estos síntomas de depresión duran más de dos semanas e interfieren con las actividades diarias de la persona, tanto individuales como familiares.

La depresión involucra a todo el cuerpo, sin embargo los investigadores la han detectado en el cerebro por medio de técnicas modernas de imagenología. Las personas con depresión presentan un desequilibrio en ciertos químicos cerebrales conocidos como neurotransmisores. Este desequilibrio genera serios y persistentes síntomas físicos como lo son: dificultad para dormir, cambios en el apetito y la energía; así mismo se presentan pérdidas cognitivas como la dificultad para concentrarse y tomar decisiones, y sentimientos como la irritabilidad, la desesperación y la culpa.

La depresión severa se caracteriza por episodios depresivos que pueden persistir a lo largo de la vida de una persona. Si bien circunstancias difíciles en la vida de un individuo pueden desencadenar dicho padecimiento, no todas las situaciones estresantes llevan a la depresión, ni todos los episodios depresivos son generados por situaciones de mucho estrés.

Síntomas de Depresión

Presentar cinco o más de los siguientes síntomas diariamente durante un período de dos semanas o si los síntomas interfieren con las actividades laborales o familiares puede indicar la presencia de depresión clínica:
 Tristeza prolongada o episodios de llanto inexplicables
 Cambios significativos en el apetito y los patrones de sueño
 Irritabilidad, ira, preocupación, agitación, ansiedad
 Pesimismo, indiferencia
 Pérdida de energía, cansancio persistente
 Sentimientos de culpa, de no valer nada
 Dificultad para concentrarse y tomar decisiones
 Dolores y malestares inexplicables
 Pensamientos recurrentes sobre el suicidio y la muerte


¿Quién Padece de Depresión?
 50% de los pacientes presentan un episodio depresivo entre los 20 y los 50 años de edad.

Muchas personas experimentan su primer episodio en la adolescencia o edad adulta temprana (15-30), en ocasiones incluso más jóvenes. (Instituto Nacional de Salud Mental, 1998)

 Uno de cada treinta y tres niños y uno de cada ocho adolescentes padecen de depresión clínica. (Centro para Servicios de Salud Mental, Departamento de Salud y Servicios Humanos de EUA, 1996)
 La gente con depresión es cuatro veces más propensa a desarrollar un ataque cardíaco que aquella sin antecedentes de la enfermedad. Después de un ataque al corazón dichas personas presentan un riesgo significativamente mayor de muerte o de un segundo ataque cardíaco.
(Instituto Nacional de Salud Mental, 1998) Las investigaciones han demostrado que la depresión severa frecuentemente se presenta junto con
otras enfermedades.
 25% de los pacientes con cáncer
 10 -27% de los pacientes después de un derrame cerebral
 50-75% de los pacientes con desórdenes alimenticios (anorexia y bulimia)
 27% de las personas con trastornos de abuso de sustancias (tanto alcohol como otras sustancias) (Instituto Nacional de Salud Mental, 1999)
 8.5-27% de las personas con diabetes. (Rosen y Amador, 1996) La Depresión y las Personas de la Tercera Edad
 Aproximadamente unos seis millones de personas son afectadas por la depresión en una etapa tardía de la vida, pero solo el 10% recibe tratamiento. (Universidad de Brown, Trimestral de Cuidado a Largo Plazo, 1997)
 15-20% de las familias americanas cuidan de un familiar mayor. Una encuesta a estos cuidadores de adultos mostró que 58% de ellos presentaban clínicamente significativos síntomas de depresión. (Alianza de Cuidadores Familiares, 1997)


Las Mujeres y la Depresión


 Las mujeres sufren de depresión en una tasa dos veces mayor que los hombres. Esta proporción de 2:1 existe independientemente de su origen racial o étnico o estatus económico. La prevalencia de la depresión severa es de 20-26% para las mujeres y 12.8% para los hombres. (Diario de la Asociación Médica Americana, 1996).
 Los cambios de humor post-parto pueden variar desde un episodio menor transitorio inmediatamente después del parto hasta un episodio de depresión severa e incluso a la depresión severa, incapacitante y psicótica. Hay estudios que sugieren que las mujeres que presentan un caso de depresión severa después del parto por lo general han tenido episodios
depresivos previos a pesar de no haber sido diagnosticadas o tratadas. (Instituto Nacional de Salud Mental, 1999)
 La depresión puede aumentar el riesgo de fractura de huesos en las mujeres. Se descubrió que la densidad mineral del hueso de cadera de las mujeres con antecedentes de depresión severa era 10-15% menor que la normal en una mujer de la misma edad; la densidad era tan baja que
el riesgo de fractura de cadera se incrementó un 40% a lo largo de 10 años. (Instituto Nacional de Salud Mental, 1999)


Impacto Económico de la Depresión


 La depresión severa es la causa principal de incapacidad a nivel mundial en personas mayores a cinco años. (Organización Mundial de la Salud, “Carga global de la enfermedad”, 1996)
 La tasa anual de depresión en las empresas estadounidenses es de alrededor de los $ 70 billones de dólares en gastos médicos, pérdida de productividad y otros costos. La depresión representa cerca de $12 billones de dólares en días perdidos de trabajo por año. Además, más de $11 billones de dólares en otros costos se acumulan por la disminución de la productividad debido a los síntomas que reducen la energía, afectan los hábitos de trabajo, ocasionan problemas de concentración, memoria, y toma de decisiones. (The Wall Street Journal,2001, Instituto de Salud Mental, 1999)
 La depresión es uno de los tres problemas laborales más importantes, estando únicamente por debajo de las crisis familiares y el estrés. (Encuesta de la Asociación de Profesionales de Asistencia al Empleado, 1996)


La Depresión y el Suicidio


 La depresión es la causa de unos dos tercios de los 30,000 suicidios reportados en los Estados Unidos cada año. (Conferencia de la Casa Blanca en Salud Mental, 1999)
 Por cada dos homicidios cometidos en los Estados Unidos, suceden tres suicidios.
 La tasa de suicidio para adultos mayores es aproximadamente 50% más alta que la de la nación completa. Unos dos tercios de los suicidios de los adultos mayores son atribuidos a casos de depresión no tratada o mal diagnosticada.(Sociedad Americana sobre Envejecimiento, 1998)
 La depresión no tratada es el factor de riesgo número uno para el suicidio entre los jóvenes. El suicidio es la tercera causa de muerte en personas de 15 a 24 años de edad y la cuarta causa de muerte en las personas de 10 a 14 años de edad. Los hombres jóvenes de 15 a 24 años de edad se encuentran en alto riesgo de suicidio, habiendo una relación de hombres y mujeres de 7:1. (Asociación Americana de Estudios sobre Suicidio, 1996)
 La tasa de mortalidad por suicidio (11.3 por cada 100.000 habitantes) sigue siendo superior a la tasa de muerte por enfermedad hepática crónica, Alzheimer, homicidios, arterioesclerosis o hipertensión. (Muertes: datos finales para 1998, Centro de Control de Enfermedades) 


Recibiendo Tratamiento para la Depresión


Cerca de un 80% de los que reciben tratamiento para la depresión presentan mejoras importantes en sus síntomas cuatro a seis semanas después de haber iniciado la medicación, la psicoterapia, la asistencia a grupo de apoyo o la combinación de dichos tratamientos. (Instituto Nacional de Salud, 1998)
A pesar de la alta tasa de éxito del tratamiento, cerca de dos de cada tres personas que padecen de depresión no buscan activamente recibir el tratamiento adecuado ni lo reciben. (DBSA, 1996)
Se estima que un 50% de los casos no exitosos de tratamientos para la depresión se deben al incumplimiento médico. Los pacientes dejan de tomar sus medicamentos antes de tiempo debido a los inaceptables efectos secundarios, los factores financieros, los miedos a la adicción y/o mejora de
los síntomas a corto plazo, inclinándolos a creer que seguir con el tratamiento es innecesario.(DBSA, 1999)
La participación en un grupo de apoyo ( o curso psicoeducativo) de paciente a paciente mejoró el cumplimiento del tratamiento en aproximadamente un 86% y redujo la hospitalización de los pacientes. Los participantes de los grupos de apoyo están un 86% más dispuestos a tomar medicamentos y manejar los efectos secundarios. (DBSA, 1999)


Fuente: Depression and Bipolar Support Alliance.

Estimulación cerebral profunda y Depresión.

Helen S. Mayberg cartografía la depresión en el cerebro desde hace más de 30 años. La neuróloga californiana ha sido la primera en probar la efectividad de la estimulación cerebral profunda en pacientes con depresión mayor. Pero, en su opinión, para que el tratamiento tenga éxito hay que completarlo con rehabilitación.

¿La estimulación cerebral profunda es la gallina de los huevos de oro para tratar una depresión? Si un paciente espera que le pongan un estimulador para que le solucione todos sus problemas, vamos mal.

La estimulación cerebral profunda (DBS por sus siglas en ingés) es necesaria para la recuperación de una depresión mayor pero no es suficiente. El ser humano está continuamente adaptándose y estar deprimido durante mucho tiempo es una experiencia que cambia tu manera de interactuar con el mundo. La gente se acostumbra a vivir así, pero no por elección. Tras modificar las conexiones neuronales, la persona tendrá que adaptarse a una nueva situación.

Entonces, ¿cuál es el logro de la nueva técnica? La DBS te permite tratar una depresión con más exactitud que un medicamento. Puedes atacar directamente la parte del cerebro que funciona mal y que no responde a la medicación. Ahora tenemos que investigar con más precisión los circuitos neuronales implicados en la depresión, el nuevo método y hacerlo reproducible en todos los pacientes. Es decir, entender el proceso fundamental de la estimulación. También hace falta aprender a tratar el paciente después de la estimulación cerebral porque, en muchas ocasiones, tras el tratamiento, se trata de una persona completamente diferente.

¿Qué más hace falta para recuperarse de una depresión? La recuperación depende de la persona, cuando colocamos el implante y lo encendemos empieza la parte complicada. El estimulador no escoge por ti, te da la capacidad de escoger y el paciente debe redefinir su actividad. Su cerebro enviará señales diferentes cuando interactúe con el mundo y tendrá que reaprender lo que son. Y esto no es competencia del estimulador, aquí termina la parte neurocientífica de la solución y entra en escena la rehabilitación. Así que los milagros no existen…

Creo que tenemos demasiadas expectativas en la DBS en el sentido que esperamos que solucione el núcleo del problema y que además reequilibre nuestra interacción con el mundo. Aunque saquemos el mayor partido a los nuevos métodos, cabe recordar que el bienestar va más allá de ajustar anormalidades en el cerebro. ¿A quién le recetan ‘estimulación’? La técnica de DBS todavía está en fase experimental. La efectividad de la medicación convencional depende mucho del paciente. Por ahora, la terapia por electrochoque (TEC) es la más efectiva para tratar una depresión mayor pero tiene efectos secundarios, como la pérdida de memoria. ¿Con qué tipo de pacientes ‘experimentan’? En pacientes con ‘depresión resistente’ que han probado cuatro medicaciones distintas, han hecho terapias de todo tipo, han pasado por TEC y nada ha funcionado.

El protocolo lo establece así, nunca trataría una primera fase depresiva con DBS. Aunque funcione, tienes que plantearte la efectividad y las consecuencias de implantar un electrodo en el cerebro. ¿Pero uno no se acostumbra rápido a un cambio positivo? Tengo pacientes que son incapaces de imaginar lo que van a hacer después de la estimulación. Imagina que perdieras audición y te pusieran un implante coclear para recuperar la capacidad de escuchar.

Lo que oirías sería diferente al recuerdo que tenías de lo que estabas acostumbrado a escuchar. O imagina que a un corredor de maratones tuviera molestias en la cadera. Cada vez podría correr menos y otras partes de su cuerpo se resentirían, como la espalda.

Cuando le reemplazaran la cadera, tendría que volver a entrenar durante un tiempo para volver a correr una maratón. ¿Lo mismo pasa con una persona deprimida? No estoy segura, pero… ¿tú eres exactamente la misma persona que eras antes? Hay pacientes que llevan 20 años con depresión profunda y no recuerdan la última vez que sintieron bien. La claridad de pensamiento aparece de repente, después de mucho tiempo influidos por la experiencia de haber estado enfermos. ¿Qué es exactamente la depresión? La depresión es una combinación de la incapacidad de sentir placer y de un proceso activo de dolor mental.

Cuando estás deprimido es muy difícil comprometerse con cosas que podrían darte placer porque estás distraído por sentimientos negativos. Incluso una experiencia positiva puede parecerte una tragedia. La estimulación cerebral profunda ‘apaga’ la negatividad como si fuera un interruptor. Pero luego tendrás que decidir si quieres sentir placer o no. Quizás haya muchos españoles que ahora se sientan así dada la situación socioeconómica actual.

El estrés es muy malo en todas las sociedades. Las dificultades activan sistemas que hacen que nos movilicemos, que nos defendamos, que luchemos, que sobrevivamos. Pero estos cableados neuronales están diseñados para responder a corto plazo. Hoy en día estamos expuestos a factores estresantes crónicos que son perjudiciales para el corazón, el sistema inmunitario, etc. Ni nuestro cuerpo ni nuestro cerebro están preparados para ello.

Nuestras vidas van hacia un periodo muy estresante y aunque superemos esta situación vamos a sufrir las consecuencias a largo plazo. La exposición de los niños a todos estos factores puede desencadenar en una depresión en la vida adulta. Y no solo depresión. Tenemos que cuidar de la gente lo mejor que sepamos.

Hoy estamos expuestos a factores estresantes crónicos perjudiciales y ni nuestro cuerpo ni nuestro cerebro están preparados para ello ¿Cómo ha avanzado su campo en 30 años de estudio? Cuando empecé a investigar en los años 80 nos planteábamos: ¿Se pueden localizar áreas en el cerebro que conlleven a una depresión? Y conseguimos un enfoque neurológico del trastorno. Después de tantos años, podemos pensar en la depresión como un trastorno en los circuitos neuronales.

Mi investigación se ha esforzado siempre en definir la ‘neurología de la depresión’. ¿Cuánto le debe a las técnicas de neuroimagen? La neuroimagen es muy útil para observar las enfermedades mentales en el cerebro. Encontramos que había patrones muy consistentes en todas las personas deprimidas que eran reproducibles. Dibujamos el mapa cerebral de la depresión y quisimos distinguir todos sus componentes.

También nos dimos cuenta que podíamos ver cómo cambiaba el cerebro a partir de los tratamientos contra la depresión. ¿Cuál es el papel del área de Brodmann 25? Esta zona del córtex cerebral desempeña un papel muy importante en la depresión mayor. Si no conseguimos disminuir su actividad, el trastorno no desaparece. Si podemos acceder al área de Brodmann 25 con psicoterapia o con medicamentos, mejor.

Fuente: SINC www.saludcronica.com

Testimonios

Somos una comunidad, un equipo, una familia, todos somos una sola causa….



Formar parte de la familia Ingenium ha renovado mi vida, ha cambiado mi forma de ver las cosas, me ha permitido subirme a esta causa y luchar contra el estigma que hay entorno a las enfermedades mentales.

Testimonio del programa de Familia a Familia

Todo comenzó cuando mi hija asistió a una fiesta un 23 de diciembre de 2012, no acudió a dormir y nos llamo casi para amanecer al día siguiente, fueron sus hermanas por ella y me la reportaron extraña, yo por mi carga de trabajo le resté importancia hasta en la noche, en la cena navideña, cuando me percaté de su conducta, empezó a entrar en crisis, con delirios, agitación, psicosis.
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Testimonio del programa de Colega a Colega

Testimonios del programa Bienestar Emocional

Testimonios del programa Grupos de Apoyo

Testimonios profesionales de la Salud Mental

La primera vez que escuché sobre la Asociación de Ingenuim ABP, fue en el año 2008. Nunca dudé de su motivación y sus buenas intenciones, pero conforme los conocí me di cuenta de que además eran un grupo muy bien preparado y con un excelente conocimiento de las enfermedades mentales.

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Red de Especialistas que ofrecen tarifa preferencial a las personas que cuentan con Tarjeta de Beneficios.

* Listado de especialistas en proceso de actualización, preguntar al especialista de su elección si tiene convenio actualizado.

Especificaciones:

1.      El tarjetahabiente contará con la tarifa preferencial en cada una de sus citas individuales, durante la vigencia de su tarjeta de Membresía Ingenium.

2.      El tarjetahabiente podrá utilizar su descuento para la consulta de un familiar directo en caso de que este familiar dependa económicamente de él. 

Para obtener este beneficio, el tarjetahabiente deberá:

1.      Elegir al especialista de su preferencia, dentro de esta red.
Es responsabilidad del tarjetahabiente de la Membresía Ingenium, la elección del especialista. Ingenium, ABP no avala ni recomienda a ninguno en particular y no se hace responsable de los resultados de la relación entre el especialista y el tarjetahabiente.

2.       Mencionar que cuenta con una tarjeta de Membresía Ingenium al momento de solicitar su cita con el especialista.

3.      El especialista tiene una cantidad limitada de tarjetahabientes que atenderá mensualmente con tarifa preferencial. Al momento de hacer su cita inicial, el Especialista informará al tarjetahabiente en caso de no poder ser aplicado el beneficio de su Membresía Ingenium.

4.      Mostrar al especialista, su tarjeta de Membresía Ingenium vigente (personal e intransferible) y una identificación oficial con fotografía.

5.      Se debe respetar el tiempo del especialista por lo cual se les solicita de la manera más atenta presentarse de manera puntual, diez minutos antes de su cita, en el consultorio del especialista.

6.      Realizar el pago correspondiente en el consultorio del especialista, al finalizar la cita.

7.      En ningún caso la presentación de más de una tarjeta de Membresía Ingenium dará lugar a descuentos superiores a los señalados en la tabla.

La siguiente lista de especialistas se encuentra por orden alfabético.

  Nombre Profesión Cédula profesional Especialidad/Maestría Cédula especialidad Dirección de consultorio Municipio Teléfonos Tarifa preferencial
  Angélica Rocío Hernández Flores Licenciado en Psicología 7283782 Especilista en Psicología Clínica y de Enlace   Blvd. Perta del Sol 925, Colinas de San Jerónimo Monterrey 2165-6060 y (044) 8119114734  $                   350.00
  Ángel Mario Chapa Martínez Psiquiatra 5413475 Psiquiatría y psicoterapia. Terapia breve estratégica. Intervención en crisis (experiencia en evaluación de tortura y en intervenciones breves) 7864567 Río Suchiate #682, entre Río Elba y Río Sena San Pedro Garza García 8188688181  $                   500.00
  Arturo Leonel Garza Vargas Psiquiatra 923135 Depresión AECEM-33206  Ave. Lomas del Valle 1505-A, Col Balcones del Valle, C.P. 66280 San Pedro Garza García 8303-6800 y 8112250834  $                1,000.00
  Carlos Alberto Arnaud Gil Psiquiatra 6146199 Médico Psiquiatra y Psicoterapeuta 8129185 Río Amazonas No. 15 Pte., Col. Del Valle San Pedro Garza García 8123165117  $                   600.00
  Carlos Daniel Treviño Cázares Psiquiatra 5736942 Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia 8437180 Blvd. Perta del Sol 925, Colinas de San Jerónimo Monterrey 2165-6060 y 8120303487  $                   600.00
  Cristina Delgado Ruiz Velasco Licenciada en Psicología   Psicología clínica y salud, psicoterapia a niños, adolescentes, adultos y parejas 6121101   Monterrey 8117442085  $                   500.00
  David Eduardo Ortíz Cisneros Psiquiatra 6840239 Psiquiatra y Psicoterapeuta de adultos, parejas y familias 9356858 Blvd. Puerta del Sol # 925 Col. Colinas de San Jerónimo Monterrey 2165-6060 y 8112771161  $                   700.00
  Elena Vanessa Flores Cortés Psiquiatra 5194411 Depresión, trastorno bipolar, trastorno déficit de atención. 6505919 Río San Lorenzo #412,  Col. Del Valle, entre Av. Gómez Morín y Río Rosas, segundo piso, local 203   San Pedro Garza García 8335-4313 y 8110447876  $                   450.00
  Elida Almaguer Garza  Médico Cirujano Dentista 1352655 Médico Cirujano Dentista   David Alfaro Siquéiros #405, Col. Jardines de San Nicolás San Nicolás 8353-3808 y 8115994515  $50 Consulta y 20% en tratamientos
  Federico Ramos Ruíz Psiquiatra 1926240 Depresión, esquizofrenia, psicoterapia, terapia de pareja 8093043 Ave. Morones Prieto #3000, piso 3 poniente, despacho 310, Col. Doctores Monterrey 8115003839  $                   400.00
  Francisco Javier Rodríguez Lara Psiquiatra 1604089 Depresión, ansiedad, esquizofrenia, trastorno bipolar 4541069 Calzada del Valle #400 interior 92-93, Col. Del Valle San Pedro Garza García 8143-0598  $                   800.00
  Instituto para la formación de Terapeutas de grupos, parejas y familia «INFOTE» Psiquiatra AM-V117/2009 Psicoterapia de pareja, familia, psicologos y psiquiatras   7° Avenida 109, Col. Cumbres 1er Sector Monterrey 8675-5838  $                   350.00
  Iván Rocha González Licenciado en Psicología 4523877 Terapia individual, Niños-adolescentes y adultos, salud mental  8391406 (Maestría) Calle Hermosillo 106-C, segundo piso, Col. Mitras Centro. A dos cuadras de la rotonda de Simón Bolívar Monterrey 8111660641  $                   350.00
  José de Jesús Álvarez Rángel Médico Cirujano Partero 6102380 Especialista en Psiquiatría 8312295   Monterrey 8117824272  
  José de Jesús Castillo Ruíz Psiquiatra 1186240 Psiquiatría y psicoterapia SENL-RCP-002/2012 Río Verde 212, Col. Miravalle Monterrey 8335-1878 y 97  $                   500.00
  Junípero Méndez Martínez Psiquiatra 1385019 Psiquitra y psicoterapeuta AECEM-27022 Gonzalitos 108 A primer piso, Col. Vista Hermosa, C.P. 64620 Monterrey 14771616  $                1,000.00
  Lilia Marytza Leal Isida Psiquiatra 844753 Psiquiatría y psicoterapia 4111566 Río Orinoco 304 Ote, Col. Del Valle San Pedro Garza García 8335-0271  $                   500.00
  Mariana Berlanga Zamarrón Psiquiatra 5015332 Psiquiatría General y Urgencias Psiquiátricas 7585960 Río San Lorenzo #412,  Col. Del Valle, entre Av. Gómez Morín y Río Rosas, segundo piso, local 203   San Pedro Garza García 8182603284 y              8335-4313   $                   450.00
  Karla Motilla Negrete Licenciado en Psicología 6483457 Especilista en Psicoterapía Clínica y Hospitalaría 8836802 Blvd. Perta del Sol 925, Colinas de San Jerónimo Monterrey (044) 8180881203 y 2165-6060  $                   550.00
  Mario Hernando Cáceres Vargas Psiquiatra 2571160 Trastornos de la niñez y la adolescencia (Trastorno de Déficit de Atención con y sin Hiperactividad, bullying, depresión, trastorno de ansiedad en niños, niños de padres divorciados, problemas de conducta, etc. 5730362 Monte Palatino 103-C, Col. Fuentes del Valle, C.P. 66220 San Pedro Garza García  8110753624 y            8356-6956  $                   450.00
  Óscar Noé Casados Bazán Psiquiatra 5877643 Psiquiatría y psicoterapia 8556581 Ave. Nexxus 100, Parque Industrial y de Negocios Nexxus (Centro Médico Hospitaria) Escobedo 8180272616 y     8882 8484   88836565  $                   450.00
  Roberto González Treviño Psiquiatra 6034031 Depresión, Esquizofrenia, Trastorno de Angustia, Trastorno Bipolar, Trastorno Esquizoafectivo, Trastornos de Ansiedad, Trastornos de Personalidad. En trámite  Ave. Gonzalitos 108A, Col. Vista Hermosa, Medica Poniente Cuarto Piso, Consultorio 6 Monterrey 8112120752  $                   600.00
  Rodolfo Eduardo Pezoa Jares Psiquiatra  5688909 Depresion, esquizofrenia, trastorno bipolar, trastornos de ansiedad, Trastorno Obsesivo Compulsivo, dependencia a alcohol y sustancias  8025030 Hidalgo # 2425, Col. Obispado C.P. 64060 (en el centro de Hidalgo) Monterrey 8116634448  $                   400.00
  Sandra Lilia Barbosa Flores Psiquiatra 5730542 Depresión, ansiedad, esquizofrenia, trastorno bipolar En trámite Dr. Ángel Martínez Villarreal # 2626-B, esquina con Capitán Aguilar, Col. Chepevera Monterrey 8115892017  $                   400.00
  Gustavo Adolfo Izarraraz Llanos Psicologo 8243861 Psicoterapia clinica y hospitalaria  En trámimte Via Faminia #201, Col. Fuentes del Valle CP66224 San Pedro Garza García 8115905242  $                            400.00
  Hector Olivares Rodriguez Psiquiatra 4754955     Paseo de los Leones #1644 Col. Cumbres CP 64610 Monterrey 19347888  $                            850.00